Crisis de confianza: el mercado desconfía de Caputo y el FMI mantiene su distancia

El equipo económico del presidente Javier Milei y del ministro Luis Caputo arriesgó esta semana su principal capital político: la credibilidad. La incertidumbre en torno a la renovación de la deuda en pesos y las versiones contradictorias sobre el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) generaron desconfianza en los mercados, que comienzan a sospechar sobre maniobras contables cada vez más generalizadas.
Desde inicios de año, el ministro Caputo instaló la certeza de un acuerdo con el FMI sin cambios en la política monetaria y cambiaria. Sin embargo, esas versiones se debilitaron y, a mediados de mes, el rumor de una inminente devaluación se convirtió en la mayor certeza del mercado. Esto aceleró la inflación y elevó los precios de los alimentos, impactando en los indicadores de pobreza e indigencia.
Desconfianza en la emisión monetaria
El problema se agrava con la opacidad en la renovación de la deuda en pesos y el cumplimiento de la meta de base monetaria de $47,8 billones. La Secretaría de Finanzas convocó a una licitación por $9,2 billones, pero el monto real fue de $6,3 billones tras un canje con organismos públicos, incluyendo el Banco Central (BCRA). El secretario de Finanzas, Pablo Quirno, negó irregularidades y desmintió versiones sobre una supuesta compra del Banco Nación del 89% de lo licitado. Sin embargo, no explicó el origen de los $2,9 billones de títulos en manos del BCRA, lo que generó sospechas de financiamiento indirecto del Tesoro.
La falta de claridad del equipo económico refuerza la incertidumbre y convierte en verosímil cualquier rumor, lo que provoca que el gobierno actúe tarde y por detrás de los acontecimientos.
La presión del FMI y la caída de reservas
El FMI ha mostrado un apoyo mínimo y espera que la pérdida de credibilidad del gobierno facilite la imposición de sus condiciones. La vocera del organismo, Julie Kozak, confirmó que las negociaciones continúan por los US$20.000 millones mencionados por Caputo, pero la declaración llegó tarde, cuando el mercado ya había operado con incertidumbre.
Mientras tanto, el Banco Central vendió US$1.361 millones en marzo y las reservas internacionales cayeron US$2.220 millones en el mes, alcanzando los US$25.775 millones, su nivel más bajo desde enero del año pasado. La falta de oferta de exportadores y el aumento de la demanda de importadores agravan la presión sobre el dólar, en un contexto en el que el carry trade se desarma y el mercado de futuros anticipa una fuerte devaluación.
La historia se repite
Caputo parece no haber aprendido de su paso por el BCRA en 2018, cuando el FMI lo obligó a renunciar tras dilapidar US$15.000 millones en un intento fallido por frenar una corrida cambiaria. En Argentina, siempre hay pesos para comprar dólares, y la estabilidad no depende del tamaño del préstamo del FMI, sino de la confianza en la moneda local y en los funcionarios que la gestionan. En ese aspecto, el ministro sigue corriendo de atrás.