Argentina

El plan Milei: bicicleta financiera, devaluación y pobreza

El gobierno de Javier Milei celebra un repunte estadístico de la economía, pero detrás del EMAE se esconde un modelo basado en especulación financiera, endeudamiento y primarización. Mientras la bicicleta financiera impulsa el dólar y la inflación, la producción y el empleo se desploman. Un ajuste sin freno que empuja al país al abismo.

Crecimiento de papel

El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) marcó un alza del 6,5% interanual en enero de 2025 y un 0,6% mensual respecto a diciembre. Sin embargo, el crecimiento se basa en la intermediación financiera (+25,7%), impulsada por el blanqueo de 22.000 millones de dólares y la salida de más de 6.000 millones en préstamos y atesoramiento. La especulación se impone sobre la producción y el empleo, generando un ciclo conocido: toma de préstamos en dólares, consumo a crédito mientras la inflación licúa los ingresos y desarme de posiciones en pesos para dolarizar carteras.

Mientras tanto, el Banco Central sigue perdiendo reservas. El viernes 22 de marzo la autoridad monetaria vendió USD 192 millones, perforando el umbral de USD 26.000 millones y cerrando en USD 25.775 millones, el nivel más bajo desde enero de 2024. En marzo, un mes tradicionalmente fuerte para la acumulación de reservas, el BCRA perdió USD 1.361 millones, sumando una pérdida total de USD 3.832 millones en el año.

Desconfianza y crisis cambiaria

El gobierno afirma estar cerca de cerrar un acuerdo con el FMI por USD 20.000 millones, pero la falta de definiciones provocó una mayor incertidumbre y la dolarización de carteras. La situación se agravó cuando el mercado comenzó a sospechar de la transparencia en la gestión de la deuda en pesos. La Secretaría de Finanzas anunció una licitación para renovar $9,2 billones, pero al concretarse solo se adjudicaron $6,3 billones, con el resto cubierto por un canje con organismos públicos, principalmente el Banco Central. Esta maniobra generó dudas sobre el cumplimiento de la meta de base monetaria de $47,8 billones.

Un modelo que excluye

Los sectores que impulsaron el crecimiento del EMAE fueron el Comercio mayorista y minorista (+11,3%) y la Explotación de minas y canteras (+8,3%), con el impulso de Vaca Muerta y el litio. En contraposición, las actividades ligadas al mercado interno continúan en caída: Pesca (-3,8%), Hoteles y restaurantes (-2,8%), Administración pública y defensa (-1,7%) y Servicios comunitarios (-2,6%).

Este modelo de primarización económica se refleja en la industria. La automotriz Nissan anunció que en 2026 dejará de producir pickups en Argentina y trasladará su operación a México. A su vez, la importación de fumigadoras subió 479%, la de sembradoras 290% y la de cosechadoras 598% en los primeros meses del año, dejando sin trabajo a la industria metalmecánica local.

El impacto también golpea a los centros urbanos. En 2024, la actividad económica en la Ciudad de Buenos Aires cayó un 4,8%, casi tres veces más que la media nacional. La recesión del consumo y el desempleo avanzan sin freno, configurando una Argentina con menos industria, menos empleo y menos población activa.

Un ajuste con consecuencias

El gobierno de Milei ha diseñado una Argentina centrada en el agro, la minería, el petróleo y las finanzas, excluyendo a gran parte de la población. La destrucción del empleo y el consumo no son daños colaterales, sino parte del plan de estabilización basado en el ajuste. Mientras la bicicleta financiera sigue rodando, la economía real sigue cayendo. El resultado: un país que se achica y una crisis que se profundiza.

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