PANE: el doble estándar del Gobierno ante un mismo caso

Mientras en Villa Mercedes la investigación se cerró en torno a un proveedor que entregó hamburguesas en lugar de milanesas, en San Luis el hecho fue llevado a la Justicia. Esta diferencia en el tratamiento de un mismo problema evidencia el desconcierto en el que se encuentra el Gobierno Provincial tras la intoxicación de 150 alumnos de establecimientos públicos en menos de una semana.
Mientras que en San Luis la causa se judicializó rápidamente, en Villa Mercedes, con la misma velocidad, se intentó dar por concluido el caso responsabilizando únicamente al proveedor por un cambio de menú no informado.
Declaraciones que suman dudas
En una entrevista con el programa La verdad los hará libres, el secretario de Ética Pública y Control de Gestión, Ricardo André Bazla, generó aún más incertidumbre con sus respuestas. Ante la consulta del periodista Mario Otero sobre denuncias previas de los docentes, Bazla respondió: “Desconozco el tema”.
Tampoco pudo confirmar si el proveedor que entregó la comida en mal estado en la escuela Pancha Hernández de San Luis era el mismo que lo hizo en un establecimiento de La Rioja. Este dato, crucial para la investigación, nunca fue informado por el Gobierno Provincial, lo que refuerza la sospecha de un intento de ocultamiento.
Sin embargo, Bazla sí estuvo dispuesto a explicar cómo su secretaría determinó con inusitada rapidez que la intoxicación en la escuela Agustín Mercau de Villa Mercedes se debió a un simple cambio de hamburguesas por milanesas, sin autorización del Ministerio. Según su lógica, si el proveedor hubiese entregado milanesas en mal estado, la investigación aún seguiría en curso.
Un cambio de postura y una reunión inesperada
Para coordinar el cierre del caso, Bazla se reunió con el intendente de Villa Mercedes, Maximiliano Frontera, a quien él mismo había denunciado por el presunto robo de seis millones de pesos. A pesar de su pasado de enfrentamientos, el encuentro entre ambos se habría dado en términos cordiales y amistosos, evidenciando un cambio de postura bajo el abrigo del Gobierno Provincial.
Mientras tanto, en Villa Mercedes, los niños afectados por la intoxicación siguen padeciendo sus secuelas y los padres, indignados, cuestionan la falta de medidas de higiene en la escuela. El Ministerio de Educación, decidido a cumplir con el calendario escolar, no suspendió las clases ni siquiera para desinfectar el establecimiento. En este contexto, el feriado por el Día de la Memoria pareció ser una conveniente excusa para el Gobierno, que guardó un absoluto silencio sobre lo sucedido.
Contradicciones y teorías sin fundamentos
Durante la entrevista, Bazla intentó diferenciar los casos de San Luis y Villa Mercedes como si fueran situaciones completamente distintas. “Lo que pasó en San Luis está en investigación judicial”, afirmó, mientras que en la Agustín Mercau, según él, no fue necesario acudir a la Justicia porque “lo pudimos detectar administrativamente, entre comillas” (sic).
En una contradicción evidente, el funcionario sostuvo que “asumimos la responsabilidad de lo que pasó”, pero acto seguido aclaró que, si fuera necesario sancionar a un proveedor, lo haría “sin que le tiemble la mano”, dejando en segundo plano la posibilidad de investigar responsabilidades dentro del Gobierno.
Como era de esperarse, también recurrió a la teoría del boicot, aunque sin señalar a ningún responsable en particular. Consultado por el co-conductor Nino Romero sobre esta hipótesis, Bazla respondió con una frase enigmática: “Cuando la tormenta está armada, cualquier cosa puede suceder”.
Una expresión que, sin duda, no tiene precedentes en la literatura, la filosofía, la psicología ni la política, y que solo suma más incertidumbre a un caso que sigue sin respuestas claras.