{"id":11641,"date":"2025-10-07T19:59:13","date_gmt":"2025-10-07T22:59:13","guid":{"rendered":"https:\/\/calleangosta.com\/ca\/?p=11641"},"modified":"2025-10-07T20:06:23","modified_gmt":"2025-10-07T23:06:23","slug":"detener-la-epidemia-de-odio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/calleangosta.com\/ca\/detener-la-epidemia-de-odio\/","title":{"rendered":"Detener la epidemia de odio"},"content":{"rendered":"\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El sentimiento desencajado, la emoci\u00f3n desbordada, la ira que estalla, el odio, son elementos que nos desgajan como personas. Nos rompen por dentro, da\u00f1an el cuerpo y el alma. En cambio, m\u00e1s que la tranquilidad de esp\u00edritu, m\u00e1s all\u00e1 del control racional de los sentimientos y las emociones, de la sensatez del razonamiento, m\u00e1s de all\u00e1 de eso, la vivencia de disfrutar del afecto, la amistad, los momentos inefables de sentirse bien aun sabiendo que no todos los instantes ser\u00e1n iguales y que muchos de estos estados pasar\u00e1n, cuando hacemos lo correcto, lo que corresponde, lo que est\u00e1 bien, sin prejuicios ni miedos, sin mezquindades y gratuitamente, entonces es cuando nos sentimos unificados, plenos, en paz y en armon\u00eda consigo mismos. Es nuestra condicional natural. Estar unidos en s\u00ed mismos.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><em>\u201cEl odio amenaza nuestro destino com\u00fan\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Prabowo Subianto &#8211; Presidente de Indonesia<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sin embargo, el descontrol, ya sea por circunstancias, producidas por la naturaleza, enfermedades, por nosotros o por los otros, extra\u00f1os o de nuestro \u00e1mbito familiar o laboral, perdemos esa armon\u00eda y ya no somos nosotros; somos otros, y nos desgajamos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El odio es un sentimiento que da\u00f1a a los que est\u00e1n fuera de nosotros, pero en realidad, nos da\u00f1a a nosotros mismos. A nuestro interior. Es un sentimiento que siempre nace del coraz\u00f3n. Del nuestro o de los otros.&nbsp; Y conlleva en s\u00ed mismo la destrucci\u00f3n. El que odia, mata. Quiere que el otro o s\u00ed mismo desaparezcan, no existan, que no sean nada. Nunca es gratuito ni fruto de las circunstancias. Es intencional. No necesariamente es emocional, suele ser fr\u00edo, indiferente, hasta racional. Destruye a propios y ajenos. Rompe con todo lo que significa nuestra condici\u00f3n humana: que somos con los otros, nos hacemos con los otros, vivimos con y por los otros, tenemos la gratuidad del derecho a existir, a una vida digna y solidaria con nuestros semejantes.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pero hoy, la Humanidad se encuentra ante una terrible tormenta de odio. Las Instituciones mundiales y los gobiernos, que deber\u00edan garantizar la paz, el bienestar com\u00fan, los Derechos Humanos y el respeto a la Autodeterminaci\u00f3n de los Pueblos y la vigencia del Derecho Internacional, se han vuelto entes huecos, vac\u00edos, llenos de puras palabras, buenas intenciones y una omisi\u00f3n sin resistencia absoluta al atropello jur\u00eddico de parte de corporaciones, que deciden y avalan en nombre de una supuesta democracia que no toleran, una libertad absoluta del Mercado, en un autoritarismo pol\u00edtico y militar para el saqueo econ\u00f3mico local y extranjero, por sobre las decisiones democr\u00e1ticas de los pa\u00edses del mundo y de sus propias Naciones.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Nuestra argentina no es la excepci\u00f3n; tras una promesa y esperanza que no fueron, sufre la acci\u00f3n y expresi\u00f3n descarnada del odio de nuestros gobernantes -testaferros de los Grupos Econ\u00f3micos de Poder, patricios y concentrados-, que dejan inhumanamente a nuestros trabajadores y al Pueblo a la intemperie de derechos, mostrando su verdadero rostro: el de la codicia.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><em>\u201cLa codicia es el veneno de la vida. Es una contradicci\u00f3n antag\u00f3nica\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Mao Tse Tung (citado por Gustavo Petro)<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El odio se ha desplegado en una cruel e imparable vor\u00e1gine sobre nuestra sociedad toda. Y una manifestaci\u00f3n patente de esta crueldad es su opresi\u00f3n sobre los m\u00e1s d\u00e9biles e indefensos, los pobres, marginados, enfermos, jubilados, desempleados, inmigrantes, j\u00f3venes y ni\u00f1os. Se busca naturalizar el \u201cs\u00e1lvese quien pueda\u201d, el \u201ceconomicismo de la existencia\u201d, \u201cproducir si se quiere existir\u201d, mientras unos pocos usufruct\u00faan el trabajo de todos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hay un olvido consciente del ser humano, buscando normalizar el insulto, el irrespeto, la discriminaci\u00f3n, el prejuicio, la misoginia y la ilegalidad de los actos p\u00fablicos. Los ni\u00f1os y los j\u00f3venes son los principales afectados por la inmoralidad y cosificaci\u00f3n de sus personas en las redes sociales, en la desidia del desentendimiento de sus padres, tutores e instituciones que deber\u00edan contenerlos, m\u00e1s la ausencia del Estado sobre la salud y seguridad comunicacional de los menores.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Muchos adultos, desconcertados, se sorprenden del nivel de agresi\u00f3n, autoritarismo y negaci\u00f3n a las Leyes que constituyen la organizaci\u00f3n de la Naci\u00f3n, de la discrecionalidad de quienes est\u00e1n al frente de los Poderes del Estado, y de la anomia en los Medios y Redes sociales con las l\u00f3gicas consecuencias de los delitos y criminalidad. \u00a1Hip\u00f3critas! &nbsp;\u00bfNo era previsible que la laxitud, relajaci\u00f3n, permisibilidad, descuido y abandono de los deberes que a cada familia, instituci\u00f3n y Estado le compet\u00eda ejercer con honesta responsabilidad? \u00bfQu\u00e9 ha pasado que hemos dejado a nuestros gobernantes mentir descaradamente, enga\u00f1arnos una y otra vez con promesas incumplidas, saqueo de nuestros bolsillos, recursos naturales y soberan\u00eda? \u00bfQu\u00e9 ha pasado con las Instituciones que deber\u00edan representar y defender a los trabajadores y a toda la poblaci\u00f3n para una vida digna, persistiendo en una burocracia eternizada con juegos de Poder y prebendas, mientras la gente sufre la postergaci\u00f3n infinita de sus sue\u00f1os, esperanzas y se muere por la enfermedad, el abandono, el salario miserable, la injusticia de la negaci\u00f3n del futuro? \u00bfQu\u00e9 ha pasado con nuestras Universidades, hoy llenas de hijos de trabajadores por la lucha de sus padres, donde aprenden la indiferencia y negaci\u00f3n a su clase de origen, volvi\u00e9ndolos falazmente a-pol\u00edticos, a-cr\u00edticos, a-hist\u00f3ricos, cientificistas, sin compromiso solidario y sin ning\u00fan inter\u00e9s en cambiar el mundo? \u00bfY los Medios y Redes? \u00bfQue promueven en todas las clases sociales, especialmente en los sectores humildes, identificaci\u00f3n con la vida parasitaria y fr\u00edvola de los m\u00e1s ricos despreciando al trabajo y esfuerzo comunitario?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Todas estas son las consecuencias del odio; el m\u00e1s peligroso de todos: el encubierto, as\u00e9ptico, normalizador, sin demasiado aspavientos, pero latente como huevo de serpiente que rompe el cascar\u00f3n en la primera ocasi\u00f3n, con racismo, discriminaci\u00f3n, chivos expiatorios, cobard\u00eda y violencia. Y a\u00fan, no somos capaces le aplastarle la cabeza.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El rechazo a los valores del humanismo, de las fundamentales creencias, de la \u00e9tica y de la moral, de lo que realmente da sentido espiritual y salud mental, conduciendo a la felicidad y reconocimiento del amor y solidaridad como eje central de la convivencia, donde el hombre reconoce a su semejante como sujeto del mayor bien, es el que nos ha llevado a no importarnos el otro, al odio encarnado.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Por eso, \u00bfqu\u00e9 sorpresa puede haber por la violencia incipiente entre manifestantes de uno y otro lado por causa y resistencia al odio? Es el sembrad\u00edo de la ciza\u00f1a lo que separa a los argentinos. Un notable enfrentamiento entre una generaci\u00f3n joven que apoya al gobierno -negando la Historia- y una generaci\u00f3n de mediana y de mayor edad que se opone, lo que constituye una liberaci\u00f3n y epidemia de odio que hay que detener antes que sea demasiado tarde. No confiamos los unos en los otros<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><em>\u201cEns\u00e9\u00f1anos Se\u00f1or, a contar nuestros d\u00edas, para que alcancemos un coraz\u00f3n sabio\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Salmo 90,12<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El sentimiento desencajado, la emoci\u00f3n desbordada, la ira que estalla, el odio, son elementos que nos desgajan como personas. Nos rompen por dentro, da\u00f1an el cuerpo y el alma. 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