{"id":13140,"date":"2026-01-15T20:11:15","date_gmt":"2026-01-15T23:11:15","guid":{"rendered":"https:\/\/calleangosta.com\/ca\/?p=13140"},"modified":"2026-01-15T20:15:14","modified_gmt":"2026-01-15T23:15:14","slug":"podemos-convivir-sin-ley-podemos-vivir-con-deseos-solamente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/calleangosta.com\/ca\/podemos-convivir-sin-ley-podemos-vivir-con-deseos-solamente\/","title":{"rendered":"\u00bfPodemos convivir sin ley? \u00bfPodemos vivir con deseos solamente?"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00bfUna sociedad sin Ley? En absoluto. Si pudi\u00e9semos vivir, convivir y relacionarnos sin ley, ser\u00edamos perfectos. Sin embargo, tanto la Ley como el Deseo devienen de nosotros, y ambos pueden ser buenos o malos. No atribuyamos exclusivamente a los Deseos la responsabilidad de los des\u00f3rdenes en nuestros actos. Tambi\u00e9n es responsable la Ley.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u201cLa pasi\u00f3n de la Justicia y el trato igualitario derivan de la reacci\u00f3n a los celos, a la rivalidad y a la envidia primitivos\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Sigmund Freud<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Cuando hablamos de deseos desordenados, tambi\u00e9n lo hacemos respecto de la Ley.&nbsp; Los deseos son naturales, la Ley no lo es. Pero s\u00ed lo es la Raz\u00f3n, construida por nuestras estructuras mentales al igual que la Inteligencia. Y la Ley a su vez, es una construcci\u00f3n de la Raz\u00f3n, de la L\u00f3gica de una Cultura, y de la concepci\u00f3n social de la dignidad de las personas, de la Justicia, de la Moral, de la \u00c9tica, de la experiencia comunitaria, y de la voluntad pol\u00edtica por parte de los legisladores de hacer lo correcto o no; esto es, de los representantes del Pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, los actos conducentes del Deseo y de la Ley, son perfectibles. Las personas no son puro deseo. Tampoco pura raz\u00f3n. Que prime uno u otro sin el equilibrio y la armon\u00eda necesarios entre ambos, propios de nuestra constituci\u00f3n como seres humanos, es un desorden. Entre el Deseo y la Raz\u00f3n, se encuentra la capacidad de elegir entre mantener o romper ese equilibrio.<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, los sentimientos tambi\u00e9n juegan un importante papel, porque suelen manifestarse como emoci\u00f3n. Las emociones son la expresi\u00f3n del sentimiento con el cuerpo. Y no todas las emociones son buenas, porque pueden da\u00f1ar al cuerpo propio o al de los dem\u00e1s. Si la emoci\u00f3n se desborda, se expresa en l\u00e1grimas, llanto, grito, crispaci\u00f3n o ira. Y ning\u00fan desborde es bueno.&nbsp; En el sentimiento de donde nacen, se conjugan recuerdos, imaginaciones, suposiciones, perspicacias, celos, afectos, historias de neurosis, resentimientos, frustraciones, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>Un sentimiento de odio puede expresarse en un descontrol de emoci\u00f3n violenta. Un sentimiento de afecto lo hace con otro tipo de emociones. Pero cuando comienza la emoci\u00f3n, en su carrera vertiginosa como un torrente, siempre hay una luz de alerta de la raz\u00f3n; un alerta de supervivencia y cordura. Un llamado de la raz\u00f3n para detener a la emoci\u00f3n. No existen los actos de emoci\u00f3n violenta. Como tampoco la obediencia debida. Siempre la raz\u00f3n da el alerta. O la conciencia. Pero los sentimientos no se expresan s\u00f3lo con el cuerpo; tambi\u00e9n lo hacen en lo simb\u00f3lico, con el gesto y la palabra, en las acciones de justicia o injusticia.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><em>\u201cLo que las leyes no proh\u00edben, puede prohibirlo la honestidad\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>S\u00e9neca<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Con relaci\u00f3n al Deseo y a la Ley, si la Ley est\u00e1 atravesada por el Deseo en tanto pasi\u00f3n, no ser\u00e1 necesariamente justa. Si la Ley beneficia a la codicia, por ejemplo, no ser\u00e1 Justa. Si la ley atenta contra la vida y dignidad de las personas, no ser\u00e1 justa. All\u00ed donde hay ego\u00edsmo y las intenciones de da\u00f1ar a Otro, all\u00ed existe una injusticia, un deseo de maldad. Un Deseo desordenado con relaci\u00f3n a la dignidad de la persona, autolegitimado por el uso malintencionado de la Raz\u00f3n, una raz\u00f3n obnubilada, deformada por la avaricia, creencia, o ideolog\u00eda\u2026 que tampoco es bueno. Todo hombre sabe en su conciencia lo que es bueno y malo, y no necesariamente en relaci\u00f3n a la Ley. Porque los hombres suelen usar la Ley para su propio beneficio en perjuicio propio y en el de sus semejantes. La Ley suele justificar o promover actos en contra de la dignidad humana.<\/p>\n\n\n\n<p>Sustancialmente, el hombre no se debate entre el Deseo y la Ley, sino entre el Deseo y la Raz\u00f3n. Y si la Raz\u00f3n construye la Ley y esa Ley no respeta ni est\u00e1 al servicio de la dignidad de las personas por una Raz\u00f3n desordenada que se autojustifica, \u00bfde qu\u00e9 legitimidad hablamos? \u00bfA qu\u00e9 Raz\u00f3n nos estamos refiriendo? La Ley que no responde al Bien Com\u00fan, social y personal de los ciudadanos, no permite la Libertad; y civilmente, ni jur\u00eddicamente, tampoco la Democracia. Es ileg\u00edtima en todo sentido. Por ello no hay verdadera libertad sin Ley, sobre la base de que la Ley tiene que ser justa y ecu\u00e1nime para todos.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><em>\u201cSi el Deseo desordenado impera, no habr\u00e1 Ley ni Libertad reales, y el hombre ser\u00e1 lobo para el hombre\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>(<\/em>En referencia al `pensamiento de Thomas Hobbes)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Cuando las personas, los ciudadanos y los gobiernos, rompen la Ley haciendo \u201cdel Poder el Derecho\u201d, y vuelven relativo el cumplimiento o el hacer de las Leyes, permitiendo que los deseos desordenados -aquellos que solo buscan la satisfacci\u00f3n inmediata de los ego\u00edsmos sin importarles el Otro-, que esos deseos imperen sobre la Raz\u00f3n, y sobre lo que es correcto, justo y bueno, se est\u00e1 promoviendo un estado de indefensi\u00f3n total de la poblaci\u00f3n y de los Pueblos. Por eso la Ley no debe estar en manos de Grupos de gran Poder, porque en ellos predomina el deseo de la codicia nunca satisfecha. Nadie estar\u00e1 seguro, tampoco los que detentan el Poder.<\/p>\n\n\n\n<p>La organizaci\u00f3n social necesita de un orden en la convivencia, a fin de asegurar el bienestar com\u00fan, esperado por todos. La Ley y la estructura del Estado que ella configura para lograr y garantizar ese objetivo, necesita legitimarse en la Voluntad General, de lo contrario habr\u00eda desacato general. Cuando los Grupos de Poder imponen sus Leyes en contra de esa Voluntad General, usando la fuerza o argucias legales, necesariamente recurren a la racionalizaci\u00f3n, para justificar su accionar.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta racionalizaci\u00f3n es un mecanismo psicol\u00f3gico para alienar el inconsciente colectivo de las masas, instrumentado en el relato y discurso medi\u00e1tico gubernamental, donde al inventar explicaciones l\u00f3gicas o socialmente aceptables para justificar comportamientos, pensamientos, y sentimientos inaceptables o frustrantes, subliman los conflictos y el da\u00f1o que provocan, haci\u00e9ndole creer a sus destinatarios que constituyen el mayor bien, creando ut\u00f3picas esperanzas y realidades. Es una Raz\u00f3n construida, que sustituye a la Raz\u00f3n real. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><em>\u201cNada es m\u00e1s perverso que hacer que las Leyes sirvan a la injusticia\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Voltaire<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Cuando predomina el Deseo desordenado en las personas, en las familias, en las Instituciones, en los Gobiernos, y cada cual cree que puede imponer su propia Ley, en nombre de una supuesta Libertad, comienza la decadencia de la organizaci\u00f3n social, en perjuicio de la convivencia. Al no existir la Ley -y sobre todo una Ley Justa- hegemoniza el individualismo, que lleva al enfrentamiento de todos contra todos y predomina el m\u00e1s fuerte. Todo aquello que conduce y garantiza una mejor calidad de vida se degrada, y la consecuencia l\u00f3gica de esa lucha por la supervivencia, es la violencia ante la inoperancia e inutilidad de la Ley.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><em>\u201cDonde la Ley acaba, comienza la tiran\u00eda\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Montesquieu<\/p>\n<\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfUna sociedad sin Ley? En absoluto. Si pudi\u00e9semos vivir, convivir y relacionarnos sin ley, ser\u00edamos perfectos. Sin embargo, tanto la Ley como el Deseo devienen de nosotros, y ambos pueden ser buenos o malos. No atribuyamos exclusivamente a los Deseos la responsabilidad de los des\u00f3rdenes en nuestros actos. 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