{"id":13291,"date":"2026-01-31T14:31:51","date_gmt":"2026-01-31T17:31:51","guid":{"rendered":"https:\/\/calleangosta.com\/ca\/?p=13291"},"modified":"2026-01-31T14:31:52","modified_gmt":"2026-01-31T17:31:52","slug":"bajar-la-edad-de-punibilidad-castigo-temprano-estado-ausente-y-la-advertencia-de-un-juez-que-ve-llegar-siempre-tarde","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/calleangosta.com\/ca\/bajar-la-edad-de-punibilidad-castigo-temprano-estado-ausente-y-la-advertencia-de-un-juez-que-ve-llegar-siempre-tarde\/","title":{"rendered":"Bajar la edad de punibilidad: castigo temprano, Estado ausente y la advertencia de un juez que ve llegar siempre tarde"},"content":{"rendered":"\n<p>El debate sobre la baja de la edad de punibilidad volvi\u00f3 a instalarse con fuerza en la agenda p\u00fablica argentina, impulsado por el gobierno nacional y amplificado por discursos que asocian inseguridad, juventud y delito. La propuesta, presentada como una respuesta firme frente a hechos violentos que conmueven a la opini\u00f3n p\u00fablica, promete orden, control y protecci\u00f3n social. Sin embargo, detr\u00e1s de esa aparente soluci\u00f3n r\u00e1pida, se esconde una pregunta m\u00e1s inc\u00f3moda: \u00bfqu\u00e9 dice esta pol\u00edtica sobre el modo en que el Estado llega \u2014o no llega\u2014 a la vida de los ni\u00f1os y adolescentes m\u00e1s vulnerables?<\/p>\n\n\n\n<p>Desde una mirada cr\u00edtica, el juez de C\u00e1mara de Responsabilidad Penal Juvenil de Catamarca, Rodrigo Morabito, se convirti\u00f3 en una de las voces m\u00e1s consistentes y documentadas contra el avance de este enfoque punitivista. Su posici\u00f3n no surge de una abstracci\u00f3n te\u00f3rica ni de un posicionamiento ideol\u00f3gico externo al sistema, sino de m\u00e1s de veinte a\u00f1os de experiencia cotidiana en el fuero penal juvenil, all\u00ed donde el Estado suele aparecer por primera vez en la vida de muchos j\u00f3venes, casi siempre de la peor manera: a trav\u00e9s del castigo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"375\" height=\"211\" data-attachment-id=\"13294\" data-permalink=\"https:\/\/calleangosta.com\/ca\/bajar-la-edad-de-punibilidad-castigo-temprano-estado-ausente-y-la-advertencia-de-un-juez-que-ve-llegar-siempre-tarde\/98777jpg\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/calleangosta.com\/ca\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/98777jpg.webp?fit=375%2C211&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"375,211\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"98777jpg\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/calleangosta.com\/ca\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/98777jpg.webp?fit=375%2C211&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/calleangosta.com\/ca\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/98777jpg.webp?resize=375%2C211&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-13294\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/calleangosta.com\/ca\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/98777jpg.webp?w=375&amp;ssl=1 375w, https:\/\/i0.wp.com\/calleangosta.com\/ca\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/98777jpg.webp?resize=300%2C169&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/calleangosta.com\/ca\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/98777jpg.webp?resize=150%2C84&amp;ssl=1 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 375px) 100vw, 375px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Criminalizar la infancia pobre<\/h3>\n\n\n\n<p>En un art\u00edculo publicado en <em>El Ancasti<\/em>, Morabito aborda la baja de la edad de punibilidad a partir de los aportes de Michel Foucault y Nils Christie, dos autores centrales para comprender el funcionamiento real del sistema penal. Desde Foucault, advierte que el poder punitivo no opera solo como sanci\u00f3n, sino como un entramado de dispositivos \u2014escuela, justicia, medios, fuerzas de seguridad\u2014 que producen categor\u00edas sociales. En ese esquema, la figura del \u201cadolescente peligroso\u201d no es natural ni inevitable, sino el resultado de discursos que legitiman la vigilancia y el castigo sobre determinadas infancias: las pobres, las excluidas, las previamente abandonadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Nils Christie, por su parte, aporta una cr\u00edtica demoledora al mostrar c\u00f3mo el castigo se ha transformado en una industria. Una industria que necesita enemigos internos para justificar su expansi\u00f3n, y que encuentra en los j\u00f3venes pobres un blanco funcional. En este marco, bajar la edad de punibilidad no apunta a reducir el delito, sino a ampliar el mercado del control penal, desplazando respuestas sociales, educativas y comunitarias por soluciones represivas de corto plazo.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Datos que no entran en los slogans<\/h3>\n\n\n\n<p>Las afirmaciones de Morabito se apoyan tambi\u00e9n en datos que rara vez ocupan el centro del debate medi\u00e1tico. Seg\u00fan cifras de UNICEF, siete de cada diez ni\u00f1os y adolescentes en la Argentina son pobres y tres de cada diez viven en la pobreza extrema. M\u00e1s de un mill\u00f3n y medio se acuesta sin haber comido lo suficiente. La deserci\u00f3n escolar y el consumo problem\u00e1tico de drogas atraviesan de lleno a la adolescencia vulnerable.<\/p>\n\n\n\n<p>Aun as\u00ed, el delito juvenil representa apenas entre el 3 y el 4 % del total de los delitos en el pa\u00eds, y los hechos m\u00e1s graves constituyen un porcentaje a\u00fan menor. La inmensa mayor\u00eda de los adolescentes que ingresan al sistema penal son varones j\u00f3venes, pobres, con trayectorias marcadas por la violencia familiar, la exclusi\u00f3n educativa y la ausencia estatal. No son \u201cenemigos\u201d, como insiste Morabito, sino historias de abandono acumulado.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Castigar no es reparar<\/h3>\n\n\n\n<p>En declaraciones recientes, el juez fue contundente: \u201cEl derecho penal no repara lo que el Estado no supo cuidar a tiempo\u201d. La c\u00e1rcel no devuelve la infancia perdida ni corrige, por s\u00ed sola, una vida atravesada por carencias estructurales. Por el contrario, profundiza estigmas y consolida trayectorias de exclusi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los datos m\u00e1s reveladores que aporta Morabito es presupuestario y pol\u00edtico a la vez: con el costo que implica mantener a un solo adolescente privado de la libertad, podr\u00edan financiarse pol\u00edticas de acompa\u00f1amiento para al menos catorce chicos en contextos barriales de alto riesgo. Sin embargo, la prevenci\u00f3n no genera impacto electoral inmediato. El encierro, en cambio, produce una ilusi\u00f3n r\u00e1pida de orden.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Derechos humanos y obligaciones internacionales<\/h3>\n\n\n\n<p>Desde el plano jur\u00eddico, la propuesta oficial choca frontalmente con los compromisos internacionales asumidos por la Argentina. La Convenci\u00f3n sobre los Derechos del Ni\u00f1o, con jerarqu\u00eda constitucional, establece que toda respuesta estatal ante un ni\u00f1o en conflicto con la ley penal debe priorizar su reintegraci\u00f3n social y el inter\u00e9s superior del ni\u00f1o, con la privaci\u00f3n de libertad como \u00faltimo recurso y por el menor tiempo posible.<\/p>\n\n\n\n<p>El Comit\u00e9 de los Derechos del Ni\u00f1o de la ONU ha recomendado de manera reiterada no reducir la edad m\u00ednima de responsabilidad penal y, en cambio, avanzar hacia est\u00e1ndares m\u00e1s altos de protecci\u00f3n. UNICEF y la Comisi\u00f3n Interamericana de Derechos Humanos coinciden en advertir que las pol\u00edticas punitivistas dirigidas a adolescentes criminalizan la pobreza y reproducen desigualdades estructurales.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">La carta que incomod\u00f3 al poder<\/h3>\n\n\n\n<p>En este contexto, la carta abierta que Rodrigo Morabito dirigi\u00f3 al presidente Javier Milei termin\u00f3 de condensar una posici\u00f3n que combina experiencia judicial, sensibilidad humana y respaldo normativo. Lejos del tono declamativo, el texto interpela desde un lugar inc\u00f3modo: el de quien mira todos los d\u00edas a los ojos a adolescentes \u201crotos\u201d, que llegan a los tribunales despu\u00e9s de que el Estado fall\u00f3 en casi todas sus obligaciones previas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"600\" height=\"338\" data-attachment-id=\"13293\" data-permalink=\"https:\/\/calleangosta.com\/ca\/bajar-la-edad-de-punibilidad-castigo-temprano-estado-ausente-y-la-advertencia-de-un-juez-que-ve-llegar-siempre-tarde\/f800x450-330071_381517_5050\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/calleangosta.com\/ca\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/f800x450-330071_381517_5050.webp?fit=800%2C450&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"800,450\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"f800x450-330071_381517_5050\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/calleangosta.com\/ca\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/f800x450-330071_381517_5050.webp?fit=600%2C338&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/calleangosta.com\/ca\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/f800x450-330071_381517_5050.webp?resize=600%2C338&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-13293\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/calleangosta.com\/ca\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/f800x450-330071_381517_5050.webp?resize=600%2C338&amp;ssl=1 600w, https:\/\/i0.wp.com\/calleangosta.com\/ca\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/f800x450-330071_381517_5050.webp?resize=300%2C169&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/calleangosta.com\/ca\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/f800x450-330071_381517_5050.webp?resize=150%2C84&amp;ssl=1 150w, https:\/\/i0.wp.com\/calleangosta.com\/ca\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/f800x450-330071_381517_5050.webp?resize=768%2C432&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/calleangosta.com\/ca\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/f800x450-330071_381517_5050.webp?resize=390%2C220&amp;ssl=1 390w, https:\/\/i0.wp.com\/calleangosta.com\/ca\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/f800x450-330071_381517_5050.webp?w=800&amp;ssl=1 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La repercusi\u00f3n fue inmediata. Miles de adhesiones en redes sociales, pedidos de difusi\u00f3n \u00edntegra de la carta y un debate que trascendi\u00f3 los m\u00e1rgenes del \u00e1mbito judicial. La misiva no niega el dolor de las v\u00edctimas ni relativiza los delitos. Plantea algo m\u00e1s complejo y, justamente por eso, m\u00e1s dif\u00edcil de digerir: que castigar m\u00e1s temprano no equivale a proteger mejor a la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, <strong>la carta completa y textual<\/strong>, tal como fue publicada:<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><em>Carta abierta al se\u00f1or presidente de la Naci\u00f3n Argentina<\/em><\/h3>\n\n\n\n<p><em>Economista Javier Milei<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Me dirijo a usted desde el ejercicio concreto de una funci\u00f3n que rara vez ocupa el centro del debate p\u00fablico, pero que carga con una de las responsabilidades m\u00e1s complejas del Estado: administrar justicia en el fuero penal juvenil.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Todos los d\u00edas veo rostros que no aparecen en las estad\u00edsticas ni en los discursos. Rostros de adolescentes cansados, rotos, sin esperanza.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Chicos y chicas que llegan tarde a la justicia despu\u00e9s de haber sido violentados en sus hogares, expulsados de la escuela, abandonados en las calles, consumidos por las drogas y muchas veces utilizados por adultos inescrupulosos para delinquir.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>No le escribo para justificar delitos. Tampoco le escribo para negar el dolor inmenso de las v\u00edctimas ni el sufrimiento irreparable de sus familias. Ese dolor merece respeto, escucha y respuestas serias del Estado. Pero s\u00ed le escribo para decirle algo que veo todos los d\u00edas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Cuando el Estado llega por primera vez en la vida de estos adolescentes, casi siempre lo hace a trav\u00e9s del castigo. Y llega tarde.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>En los tribunales no vemos enemigos. Vemos historias de abandono acumulado. Vemos una cadena de violencia que comenz\u00f3 mucho antes del delito delictivo, y vemos con enorme preocupaci\u00f3n c\u00f3mo, frente a este fracaso previo, la \u00fanica respuesta que se propone es m\u00e1s pena, m\u00e1s encierro, m\u00e1s dolor.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Se\u00f1or presidente, el derecho penal no repara lo que el Estado no supo cuidar a tiempo. La c\u00e1rcel no devuelve lo que la infancia perdi\u00f3. El castigo no sustituye a la presencia estatal que falt\u00f3 cuando a\u00fan hab\u00eda margen para prevenir.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Trabajar en este fuero implica tomar decisiones dif\u00edciles, humanas, inc\u00f3modas. Implica escuchar a v\u00edctimas, pero tambi\u00e9n mirar a los ojos a adolescentes que nunca tuvieron una oportunidad real. Implica entender que proteger a la sociedad no es solo sancionar, sino evitar que el da\u00f1o ocurra.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Bajar la edad de imputabilidad puede dar una sensaci\u00f3n inmediata de respuesta, pero no construye futuro. No reduce la violencia, no honra a las v\u00edctimas. Solo ampl\u00eda un sistema penal que llega siempre tarde y que ya ha demostrado su ineficacia.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Cuidar a nuestros ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes no es ingenuidad, es responsabilidad institucional.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Es la \u00fanica pol\u00edtica seria de seguridad a largo plazo de una naci\u00f3n democr\u00e1tica. Es intervenir antes, acompa\u00f1ar antes, sostener antes, estar presentes cuando todav\u00eda hay algo para salvar.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Le escribo con la convicci\u00f3n de quien ve las consecuencias todos los d\u00edas. Le escribo no desde la comodidad de un despacho, sino desde la experiencia concreta de administrar justicia en contextos de dolor.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>La respuesta no est\u00e1 en castigar m\u00e1s temprano. La respuesta est\u00e1 en no abandonar tan temprano.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Ojal\u00e1 esta carta sirva para reflexionar, porque cada adolescente que llega a un tribunal es, antes que nada, una pregunta que el Estado no supo responder a tiempo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Atentamente<\/em>,<br><strong>Rodrigo Morabito<\/strong><br><em>Juez de C\u00e1mara de Responsabilidad Penal Juvenil de Catamarca<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El debate sobre la baja de la edad de punibilidad volvi\u00f3 a instalarse con fuerza en la agenda p\u00fablica argentina, impulsado por el gobierno nacional y amplificado por discursos que asocian inseguridad, juventud y delito. La propuesta, presentada como una respuesta firme frente a hechos violentos que conmueven a la opini\u00f3n p\u00fablica, promete orden, control &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":13292,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[31,17],"tags":[],"class_list":["post-13291","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-argentina","category-sociedad"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/calleangosta.com\/ca\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/G_3aGl5W4AAWyt1-e1769880615948.jpg?fit=1064%2C516&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/calleangosta.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13291","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/calleangosta.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/calleangosta.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/calleangosta.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/calleangosta.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13291"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/calleangosta.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13291\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13295,"href":"https:\/\/calleangosta.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13291\/revisions\/13295"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/calleangosta.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13292"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/calleangosta.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13291"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/calleangosta.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13291"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/calleangosta.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13291"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}