{"id":13477,"date":"2026-02-26T09:56:37","date_gmt":"2026-02-26T12:56:37","guid":{"rendered":"https:\/\/calleangosta.com\/ca\/?p=13477"},"modified":"2026-02-26T09:56:39","modified_gmt":"2026-02-26T12:56:39","slug":"radiografia-de-una-crisis-20-claves-para-repensar-la-educacion-argentina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/calleangosta.com\/ca\/radiografia-de-una-crisis-20-claves-para-repensar-la-educacion-argentina\/","title":{"rendered":"Radiograf\u00eda de una crisis: 20 claves para repensar la educaci\u00f3n argentina"},"content":{"rendered":"\n<p>Liaudat y Dubin analizan c\u00f3mo discursos y pol\u00edticas, desde la administraci\u00f3n de Mauricio Macri hasta la profundizaci\u00f3n actual bajo Javier Milei, han contribuido a la erosi\u00f3n del sistema educativo estatal, promoviendo una visi\u00f3n que desvaloriza lo p\u00fablico y legitima la privatizaci\u00f3n. Se examina la configuraci\u00f3n de un \u00abtrabajador libertario\u00bb y c\u00f3mo ciertas narrativas han calado hondo en el sentido com\u00fan social, redefiniendo la percepci\u00f3n sobre la escuela y su rol en la construcci\u00f3n de la naci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Los autores profundizan en las causas de esta crisis, se\u00f1alando la incoherencia de sectores progresistas, la pol\u00edtica de Estado de promoci\u00f3n de la privatizaci\u00f3n educativa y la p\u00e9rdida de sentidos que alguna vez caracterizaron a la escuela p\u00fablica, como el orden, la disciplina y la previsi\u00f3n. El texto tambi\u00e9n explora la influencia de ideolog\u00edas neoliberales y posmodernas en la desarticulaci\u00f3n del eje escuela-naci\u00f3n, la desnacionalizaci\u00f3n curricular y el impacto de reformas educativas que han fragmentado el sistema. Finalmente, se plantea la necesidad de un proyecto nacional que rescate el valor de la educaci\u00f3n p\u00fablica frente a las propuestas que conducen a la disgregaci\u00f3n social. Una s\u00edntesis de cada uno de los veinte puntos, a continuaci\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"Caer en la escuela publica para  Macri\" width=\"500\" height=\"281\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/986evltt2Vc?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p>Caer en la escuela p\u00fablica: La frase de Macri en 2017 revel\u00f3 una inequidad percibida y legitim\u00f3 un discurso que Javier Milei profundiza, nombrando un sentido com\u00fan que ya operaba en la sociedad sobre la desvalorizaci\u00f3n de la escuela p\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<p>Dato mata relato: Pese a la defensa progresista de la educaci\u00f3n p\u00fablica, muchos no env\u00edan a sus hijos a escuelas estatales. Gobiernos han promovido la privatizaci\u00f3n educativa, resolviendo problemas al Estado como paros y financiamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>El valor de la experiencia: El peronismo ha perdido la br\u00fajula del sentido com\u00fan. La escuela p\u00fablica ya no es la primera opci\u00f3n para muchos, valor\u00e1ndose m\u00e1s como nostalgia que como realidad efectiva.<\/p>\n\n\n\n<p>La crisis de la escuela: Sectores liberales exageran la crisis para legitimar su ideolog\u00eda. El peronismo niega su profundidad. Reformas incongruentes, bajo consignas abstractas, ignoran el sentido com\u00fan popular.<\/p>\n\n\n\n<p>Los sentidos perdidos: Para muchos trabajadores, la escuela p\u00fablica es un castigo. Prefieren escuelas parroquiales por orden y disciplina, valores que la p\u00fablica perdi\u00f3. La jornada extendida y la b\u00fasqueda de pertenencia social tambi\u00e9n impulsan la privatizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Saberes escolares: El deterioro de la escuela p\u00fablica se basa en experiencias concretas: infraestructura, docentes, curr\u00edcula, interrupciones y quiebre de saberes b\u00e1sicos. La erosi\u00f3n estatal e Internet tambi\u00e9n impactan.<\/p>\n\n\n\n<p>Matemos a Sarmiento: La educaci\u00f3n universal de Sarmiento, que ciment\u00f3 la clase media, fue criticada por el revisionismo. Hoy, esa escuela normalista no existe; la educaci\u00f3n se desregul\u00f3 y fragment\u00f3, perdiendo orden y disciplina.<\/p>\n\n\n\n<p>La \u00e9poca del humanismo: Argentina se construy\u00f3 sobre cimientos humanistas (liberal y cristiano). Hubo una continuidad en un humanismo que subordinaba el mercado al colectivo, como la Ley 1.420 de educaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Deconstrucci\u00f3n y mercado: Desde 1976, pol\u00edticas neoliberales y posmodernas (mercado, \u00e9xito individual, identidad, deconstrucci\u00f3n) asediaron la escuela, fragment\u00e1ndola. La tecnocracia y organismos internacionales influyeron en la gesti\u00f3n educativa.<\/p>\n\n\n\n<p>Desnacionalizaci\u00f3n curricular: El abandono de la historiograf\u00eda literaria y la consagraci\u00f3n del \u00abplacer individual\u00bb como criterio pedag\u00f3gico desarmaron espiritualmente la naci\u00f3n. La desnacionalizaci\u00f3n afect\u00f3 todas las ciencias sociales y humanas.<\/p>\n\n\n\n<p>Reformas educativas: La metamorfosis econ\u00f3mica de los 90 impuls\u00f3 reformas educativas globales. La Ley Federal de Educaci\u00f3n de 1993 desguaz\u00f3 material y simb\u00f3licamente el sistema. La Ley de Educaci\u00f3n Nacional de 2006 no revirti\u00f3 la atomizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Anti-proyecto libertario: El proyecto de Ley de Libertad Educativa avanza contra lo que queda de naci\u00f3n en la escuela. El homeschooling y la atomizaci\u00f3n curricular profundizan la fragmentaci\u00f3n social y eliminan saberes compartidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Escuela para el proyecto nacional: La educaci\u00f3n est\u00e1 a la deriva por falta de un proyecto de pa\u00eds. El sentido plebeyo libertario es contradictorio; persiste una demanda de orden y disciplina. Un proyecto nacional-popular puede encauzar este sentimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>El saber de las aulas: Pese a todo, las maestras mantienen un n\u00facleo de nacionalismo en la escuela, trabajando efem\u00e9rides y promoviendo valores humanistas. Este ideario de patria resiste, aunque incompleto y asediado. Reconocer su labor es esencial.<\/p>\n\n\n\n<p>Foco en el trabajo y la producci\u00f3n: La educaci\u00f3n debe vincularse con la actividad econ\u00f3mica, priorizando el valor del trabajo, la t\u00e9cnica y el hacer. Debe discutir el desarrollo econ\u00f3mico-productivo para superar la dependencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Subir la vara de la calidad: La calidad educativa debe ser central, pero reapropi\u00e1ndose de la noci\u00f3n. No es neutra, sino que expresa un proyecto de pa\u00eds. Comparar resultados internacionales es \u00fatil tras fijar objetivos propios.<\/p>\n\n\n\n<p>La ni\u00f1ez en el centro: La escuela debe frenar el individualismo y fortalecer a las familias, con la ni\u00f1ez como eje. El involucramiento familiar es clave para que sientan la escuela como propia, reconstruyendo el lazo comunitario.<\/p>\n\n\n\n<p>Repensar los m\u00e9todos sindicales: Los sindicatos docentes defendieron conquistas, pero el uso exclusivo del paro da\u00f1\u00f3 la educaci\u00f3n p\u00fablica. Deben asumir la responsabilidad por la calidad, repensar m\u00e9todos y jerarquizar demandas salariales.<\/p>\n\n\n\n<p>La disyuntiva educativa: La crisis de la escuela puede llevar a la disgregaci\u00f3n neoliberal o al proyecto nacional. El segundo sobrevive en el cotidiano escolar. Es crucial proponer una escuela que forme car\u00e1cter, conciencia nacional y vocaci\u00f3n productiva.<\/p>\n\n\n\n<p>Fragmentaci\u00f3n o comunidad: Si la escuela se fragmenta por el mercado, la naci\u00f3n tambi\u00e9n lo hace. Si se inscribe en un proyecto colectivo, puede ser la columna vertebral de un pa\u00eds soberano y justo. De esta decisi\u00f3n depende el futuro de Argentina.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"600\" height=\"400\" data-attachment-id=\"13479\" data-permalink=\"https:\/\/calleangosta.com\/ca\/radiografia-de-una-crisis-20-claves-para-repensar-la-educacion-argentina\/escuela15\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/calleangosta.com\/ca\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/escuela15.jpg?fit=800%2C533&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"800,533\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"escuela15\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/calleangosta.com\/ca\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/escuela15.jpg?fit=600%2C400&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/calleangosta.com\/ca\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/escuela15.jpg?resize=600%2C400&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-13479\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/calleangosta.com\/ca\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/escuela15.jpg?resize=600%2C400&amp;ssl=1 600w, https:\/\/i0.wp.com\/calleangosta.com\/ca\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/escuela15.jpg?resize=300%2C200&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/calleangosta.com\/ca\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/escuela15.jpg?resize=150%2C100&amp;ssl=1 150w, https:\/\/i0.wp.com\/calleangosta.com\/ca\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/escuela15.jpg?resize=768%2C512&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/calleangosta.com\/ca\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/escuela15.jpg?w=800&amp;ssl=1 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Caer en la escuela p\u00fablica<\/strong>. En 2017, en medio de grandes manifestaciones docentes, el expresidente Mauricio Macri pronunci\u00f3 una de sus frases ic\u00f3nicas: \u201cHay una terrible inequidad entre los que pueden ir a una escuela privada y los que tienen que\u00a0<em>caer en una p\u00fablica<\/em>\u201d.\u00a0Lejos de ser un desliz, esa afirmaci\u00f3n funcion\u00f3 como una confesi\u00f3n ideol\u00f3gica. Sin saberlo, Macri le puso voz a un\u00a0<em>nuevo sujeto pol\u00edtico<\/em>\u00a0en gestaci\u00f3n: el trabajador libertario. Con esa frase inaugur\u00f3 un discurso que hoy Javier Milei no solo profundiza, sino que radicaliza y ordena con mayor brutalidad doctrinaria.\u00a0<em>Su potencia no reside en el error, sino en el acierto<\/em>: en haber logrado nombrar y legitimar un sentido com\u00fan que ya operaba en vastos sectores sociales. Aquello que parec\u00eda una \u201cfrase desafortunada\u201d fue, en realidad, la formulaci\u00f3n temprana de una matriz cultural que hoy gobierna. Una parte de la sociedad sinti\u00f3 entonces \u2014y Milei luego lo expres\u00f3 sin rodeos\u2014 que, por fin, alguien \u201cde arriba\u201d dec\u00eda en la cara lo que otros callaban: la verdad contra una supuesta casta de privilegiados que invoca derechos universales ya vaciados mientras protege intereses propios.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<ol start=\"2\" class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Dato mata relato.<\/strong>\u00a0Mientras sectores progresistas se rasgaban las vestiduras ante el supuesto \u201cequ\u00edvoco\u201d de Macri y reivindicaban relatos de ascenso social v\u00eda la educaci\u00f3n p\u00fablica, en los hechos ya casi no env\u00edan a sus hijos a escuelas estatales o, en el mejor de los casos, optan por colegios universitarios. Sin embargo, la incoherencia m\u00e1s profunda es otra. En las \u00faltimas d\u00e9cadas, distintos gobiernos han sostenido \u2014de manera expl\u00edcita o solapada\u2014\u00a0<em>una verdadera pol\u00edtica de Estado de promoci\u00f3n de la privatizaci\u00f3n educativa<\/em>. Aunque no puede decirse por correcci\u00f3n pol\u00edtica, la gesti\u00f3n privada le resuelve al Estado varios problemas: reduce el impacto de los paros, traslada parte del financiamiento a las familias y delega la conducci\u00f3n institucional y sus conflictos en manos de actores privados.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<ol start=\"3\" class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>El valor de la experiencia<\/strong>. Arturo Jauretche sosten\u00eda que el sentido com\u00fan era un arma central en la lucha contra la colonizaci\u00f3n cultural. El peronismo ha extraviado esa br\u00fajula frente a un mundo en transformaci\u00f3n y qued\u00f3 pedaleando en el aire, aferrado a consignas de otras \u00e9pocas que ya no expresan la experiencia cotidiana de las mayor\u00edas. \u00bfSignifica esto adaptarse pasivamente al rumbo que toma la realidad? En absoluto. Pero s\u00ed partir de ella para transformarla. Hoy, al menos en los grandes centros urbanos,\u00a0<em>la escuela p\u00fablica dej\u00f3 de ser la primera opci\u00f3n<\/em>\u00a0para amplios sectores populares. Se la valora, se la recuerda, y el prestigio asociado al guardapolvo blanco y la escuela de Sarmiento a\u00fan persiste. No como realidad efectiva, sino como nostalgia:\u00a0<em>una memoria que puede activarse pol\u00edticamente<\/em>\u00a0en favor de nuevas reformas con sentido popular.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<ol start=\"4\" class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>La crisis de la escuela<\/strong>. Desde sectores liberales se habla hasta el hartazgo de la crisis de la escuela p\u00fablica apelando a pruebas internacionales y a an\u00e9cdotas aisladas \u2014casi siempre exageradas\u2014 para legitimar una postura ideol\u00f3gica previamente definida. Del lado del peronismo, en cambio, se reconocen problemas, pero suele negarse la profundidad y complejidad de la crisis educativa. Peor a\u00fan, bajo la influencia de organismos multilaterales y del progresismo universitario, se impulsaron reformas incongruentes, amparadas en consignas abstractas como \u201cinclusi\u00f3n\u201d o \u201cdiversidad\u201d.\u00a0<em>Negar la profundidad de la crisis implica distanciarse del imaginario popular<\/em>\u00a0y vuelve imposible hacer pol\u00edtica \u2014y, en particular, pol\u00edtica educativa\u2014. Cuando se desconoce el sentido com\u00fan y se habla desde un lugar de enunciaci\u00f3n ajeno a las mayor\u00edas, el margen de error se vuelve enorme.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<ol start=\"5\" class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Los sentidos perdidos.<\/strong>\u00a0Para amplios sectores de trabajadores, asistir a la escuela p\u00fablica se vive cada vez m\u00e1s como un\u00a0<em>castigo\u00a0<\/em>que como un\u00a0<em>derecho<\/em>. Desde hace a\u00f1os, muchos prefieren destinar lo poco que les sobra de sus ingresos a una \u201cescuela parroquial\u201d: una instituci\u00f3n de gesti\u00f3n privada, relativamente accesible para los sectores populares. \u00bfQu\u00e9 se busca all\u00ed?\u00a0<em>Estudio, previsi\u00f3n, orden y disciplina<\/em>. Sentidos que alguna vez formaron parte del n\u00facleo de la escuela p\u00fablica y que, por razones m\u00faltiples y complejas, se fueron erosionando. Esto no implica, desde ya, que una escuela parroquial sea intr\u00ednsecamente mejor que una escuela estatal.\u00a0<em>El objetivo es comprender el imaginario social que hoy orienta esas decisiones<\/em>. Al menos otros dos factores inciden en el proceso de privatizaci\u00f3n. En primer lugar, la jornada extendida, una necesidad que se generaliz\u00f3 tanto por los cambios en el mundo laboral y familiar como por el avance del individualismo, que impulsa una mayor valoraci\u00f3n del tiempo propio y concibe a los ni\u00f1os como una \u201ccarga\u201d. En segundo t\u00e9rmino, la b\u00fasqueda de pertenencia social, acentuada en una sociedad en descomposici\u00f3n, donde \u201cpertenecer\u201d aparece como una garant\u00eda de estabilidad y movilidad social.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<ol start=\"6\" class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Saberes escolares.<\/strong>\u00a0M\u00e1s all\u00e1 de que las ideolog\u00edas reaccionarias lo capitalicen pol\u00edticamente, el imaginario de deterioro de la escuela p\u00fablica no es caprichoso:\u00a0<em>se asienta en experiencias cotidianas muy concretas<\/em>. La crisis de infraestructura, el desgaste y la frustraci\u00f3n docente, las contradicciones curriculares, las reformas de los reg\u00edmenes acad\u00e9micos, las interrupciones del ciclo lectivo y el quiebre de saberes hist\u00f3ricamente garantizados por la escuela \u2014alfabetizaci\u00f3n b\u00e1sica, nociones elementales de matem\u00e1tica, historia, geograf\u00eda, etc.\u2014, junto con la conversi\u00f3n de muchas instituciones en meros dispositivos de contenci\u00f3n social. A esto se suma un \u201cafuera\u201d ineludible: la escuela, como dispositivo moderno, es inseparable del Estado. No resulta casual que, en un\u00a0<em>contexto de erosi\u00f3n de lo estatal<\/em>, su instituci\u00f3n emblem\u00e1tica tambi\u00e9n se deteriore. Finalmente, no puede soslayarse el\u00a0<em>impacto de Internet\u00a0<\/em>sobre las viejas jerarqu\u00edas del saber y, en particular, sobre el lugar de la escuela en la transmisi\u00f3n del conocimiento.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<ol start=\"7\" class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Matemos a Sarmiento.<\/strong>\u00a0El sanjuanino encarn\u00f3 la educaci\u00f3n universal, gratuita y de calidad que ciment\u00f3 en la Argentina el imaginario de clase media y de ascenso social a trav\u00e9s de la escuela. El revisionismo hist\u00f3rico de las d\u00e9cadas de 1930 a 1960, enfrentado a la hegemon\u00eda de la escuela normalista de impronta europe\u00edsta y en el marco de la reivindicaci\u00f3n de los caudillos federales, hizo de Sarmiento su principal antagonista. Aquella cr\u00edtica se apoyaba entonces en un movimiento nacional en ascenso. Hoy, sin embargo, el escenario es otro. Esa escuela normalista ya no existe. Y\u00a0<em>lejos de haberse \u201cnacionalizado\u201d la educaci\u00f3n, lo que ocurri\u00f3 fue su desregulaci\u00f3n<\/em>, en paralelo a una neocolonizaci\u00f3n de las instituciones del pa\u00eds. El orden, la disciplina y la previsi\u00f3n se diluyeron; la educaci\u00f3n se fragment\u00f3 en contradicciones curriculares, con una planificaci\u00f3n conceptual antinacional, subordinada a organismos internacionales, atravesada por la fragmentaci\u00f3n jurisdiccional y por la erosi\u00f3n del pacto escolar que estructur\u00f3 una de las bases modernas de la Argentina.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<ol start=\"8\" class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>La \u00e9poca del humanismo<\/strong>. La Argentina se edific\u00f3 sobre cimientos humanistas que adoptaron un formato liberal desde la Revoluci\u00f3n de Mayo hasta Yrigoyen y uno cristiano bajo la impronta del justicialismo. Durante el ciclo del humanismo liberal convivieron, de manera contradictoria, un discurso de perfeccionamiento del individuo a trav\u00e9s de la cultura europea y una pol\u00edtica de represi\u00f3n y exterminio hacia quienes resistieron el llamado \u201cavance civilizatorio\u201d (indios, b\u00e1rbaros, federales). Su sujeto privilegiado fue primero el oligarca afrancesado y luego la clase media ilustrada. El peronismo incorpor\u00f3 y profundiz\u00f3 el valor del trabajo y de la producci\u00f3n, desplazando el eje hacia el obrero y el empresario nacional. Visto en perspectiva, m\u00e1s all\u00e1 de las diferencias,\u00a0<em>se advierte una continuidad: un humanismo\u00a0<\/em>que distingui\u00f3 a la Argentina dentro de Am\u00e9rica Latina, donde\u00a0<em>el mercado y el individuo quedaban subordinados\u00a0<\/em>a un horizonte colectivo que los integraba y los exced\u00eda. La Ley 1.420 de educaci\u00f3n, sancionada en 1884 y vigente a lo largo de todo el siglo XX, es una de las expresiones m\u00e1s n\u00edtidas de esa continuidad profunda.\u00a0<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<ol start=\"9\" class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Deconstrucci\u00f3n y mercado.\u00a0<\/strong>Con el golpe de Estado de 1976 comenz\u00f3 a articularse en la Argentina un recetario de pol\u00edticas neoliberales que, con avances y retrocesos, sigue operando hasta hoy. En la posdictadura y, sobre todo, tras la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn, los discursos dominantes por derecha y por izquierda abandonaron las nociones de naci\u00f3n y revoluci\u00f3n y fueron reemplazadas por las de mercado y \u00e9xito individual, as\u00ed como por las de identidad y deconstrucci\u00f3n. Entre ambas pinzas \u2014la neoliberal y la posmoderna\u2014 la escuela qued\u00f3 asediada y sometida, al igual que la naci\u00f3n, a la fragmentaci\u00f3n. Desde la d\u00e9cada de 1970, esto se expres\u00f3 en la gesti\u00f3n educativa en la\u00a0<em>creciente subordinaci\u00f3n a una tecnocracia\u00a0<\/em>integrada por una industria editorial concentrada, n\u00facleos de la docencia y la investigaci\u00f3n universitaria, fundaciones internacionales (Ford, Kellogg, Rockefeller, entre otras) y organismos multilaterales como el BID, el Banco Mundial, la OCDE y la Unesco.\u00a0<em>Posmodernismo y neoliberalismo se convirtieron as\u00ed en las dos caras de una misma l\u00f3gica: la desarticulaci\u00f3n del eje escuela-naci\u00f3n<\/em>.\u00a0<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<ol start=\"10\" class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Desnacionalizaci\u00f3n curricular.<\/strong>\u00a0En el campo educativo se produjo una reforma conceptual decisiva que expresa este proceso: el abandono de la historiograf\u00eda literaria como paradigma dominante de ense\u00f1anza y la consagraci\u00f3n del \u201cplacer individual\u201d como criterio pedag\u00f3gico. Se trata de un desplazamiento del que se habl\u00f3 poco y nada y que, cuando fue mencionado, se present\u00f3 bajo el eufemismo de la \u201cmodernizaci\u00f3n te\u00f3rica\u201d, como si el Fin de la Historia \u2014en su versi\u00f3n escolar\u2014 hubiera sido inevitable, deseable y superador. Sin embargo,\u00a0<em>la destrucci\u00f3n del canon literario supone el desarme espiritual de una naci\u00f3n<\/em>. M\u00e1s grave a\u00fan,\u00a0<em>la desnacionalizaci\u00f3n no se limit\u00f3 a la literatura, sino que atraves\u00f3 la ense\u00f1anza de las ciencias sociales y humanas en su conjunto<\/em>. No puede haber proyecto nacional sin grandes fuentes literarias, del mismo modo que no lo hay sin pr\u00f3ceres, sin pensadores de referencia ni sin un conocimiento profundo del propio territorio, su poblaci\u00f3n y su cultura.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<ol start=\"11\" class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Reformas educativas<\/strong>. La metamorfosis econ\u00f3mica de la Argentina en la d\u00e9cada de 1990 impuls\u00f3 un reordenamiento casi integral del sistema educativo bajo directivas globales. La Ley Federal de Educaci\u00f3n de 1993 fue un hito de ese giro neoliberal, en sinton\u00eda con las reformas del Estado y del marco constitucional. Este proceso no implic\u00f3 s\u00f3lo un desguace material, sino tambi\u00e9n simb\u00f3lico y conceptual: las \u201csociedades globalizadas\u201d comenzaron a definir qu\u00e9 deb\u00eda ense\u00f1arse en la escuela. Desde entonces,\u00a0<em>la mirada dominante sobre lo argentino adquiri\u00f3 un signo negativo de nuevo tipo<\/em>: a diferencia del europe\u00edsmo de la generaci\u00f3n del \u201980 que propon\u00eda una idea de naci\u00f3n, en el nuevo clima ideol\u00f3gico esto se disuelve en favor de un mercado y un deseo sin patria. La Ley de Educaci\u00f3n Nacional de 2006 implic\u00f3 una superaci\u00f3n parcial, pero no logr\u00f3 revertir la atomizaci\u00f3n del sistema, la ca\u00edda del proyecto humanista nacional ni la creciente injerencia de los organismos internacionales en la pol\u00edtica educativa.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<ol start=\"12\" class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Anti-proyecto libertario.<\/strong>\u00a0El proyecto de Ley de Libertad Educativa implica\u00a0<em>un avance decisivo contra lo que a\u00fan subsiste de naci\u00f3n en la escuela<\/em>. Iniciativas como la educaci\u00f3n en casa (<em>homeschooling<\/em>), por completo ajenas a nuestra tradici\u00f3n, son una importaci\u00f3n directa de la l\u00f3gica hiper individualista de los Estados Unidos. Adem\u00e1s, profundiza la atomizaci\u00f3n curricular del sistema educativo y con ello profundizan la fragmentaci\u00f3n social en t\u00e9rminos de clase y de naci\u00f3n. Se elimina un cuerpo universal de saberes compartidos y en su lugar la sociedad se diversifica al ritmo del mercado y el deseo. Es el triunfo de la tecnocracia neoliberal-posmoderna, de la teor\u00eda del capital humano y de la deconstrucci\u00f3n institucional y disciplinar.\u00a0<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<ol start=\"13\" class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Escuela para el proyecto nacional<\/strong>. La educaci\u00f3n navega a la deriva por\u00a0<em>la ausencia de un proyecto de pa\u00eds<\/em>: queda anclada en el individuo \u2014sus competencias, sus d\u00e9ficits, su \u201cinclusi\u00f3n\u201d\u2014 y no en el modelo nacional en el que deber\u00eda inscribirse. La emergencia de un sentido plebeyo libertario no supone la ruptura total del pacto social con la escuela. Por un lado, a\u00fan existen sectores significativos que conf\u00edan en lo p\u00fablico. Pero, m\u00e1s importante, ese sentido que llamamos \u201clibertario\u201d es profundamente contradictorio. Junto a la proliferaci\u00f3n de discursos antiestatales e individualistas, funcionales a un neoliberalismo triunfante, persiste una demanda de previsi\u00f3n, orden, disciplina y estudio que remite a un proyecto de naci\u00f3n. Una restauraci\u00f3n nacional puede articularse, precisamente, con ese imaginario popular. Las propuestas a continuaci\u00f3n buscan encauzar ese sentimiento hacia algo superador en clave nacional-popular, a diferencia del modelo libertario que lleva a la disgregaci\u00f3n liberal.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<ol start=\"14\" class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>El saber de las aulas.\u00a0<\/strong>Pese a todo,\u00a0<em>en la vida cotidiana de la escuela persiste, con asombrosa tenacidad, un n\u00facleo de nacionalismo<\/em>. Es una tarea notable la de las maestras, que semana a semana trabajan las efem\u00e9rides, ense\u00f1an a amar al pa\u00eds y promueven valores humanistas. En los actos escolares, en el compromiso docente con el aula, en la esperanza depositada por los sectores populares y en la transmisi\u00f3n de un cuerpo compartido de saberes y s\u00edmbolos \u2014m\u00e1s all\u00e1 de la clase, el g\u00e9nero, la etnia o la religi\u00f3n\u2014 resiste, incompleto y asediado, un ideario de patria. Ese m\u00e9rito es, fundamentalmente, de las maestras, ya que estos contenidos est\u00e1n pr\u00e1cticamente ausentes en la universidad y solo subsisten de manera parcial en los institutos de formaci\u00f3n docente. Uno de los grandes l\u00edmites de los discursos educativos contempor\u00e1neos es, precisamente, el desconocimiento del cotidiano escolar, de los estudiantes y, sobre todo, de las maestras y maestros. Reconocer ese saber, esas experiencias y voces es un punto de partida esencial.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<ol start=\"15\" class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Recuperar el control sobre la atenci\u00f3n<\/strong>.\u00a0Muchos ni\u00f1os y adolescentes pasan entre diez y doce horas diarias frente a la pantalla, un uso que se reproduce inevitablemente dentro de la escuela, en entornos poco productivos y a menudo da\u00f1inos: redes sociales,\u00a0<em>reels\u00a0<\/em>de informaci\u00f3n basura y plataformas de apuestas virtuales y contenidos pornogr\u00e1ficos. Los docentes lo se\u00f1alan con claridad: en estas condiciones, la ense\u00f1anza se vuelve inviable. Desde su origen moderno, la escuela supone un tiempo y un espacio institucional diferenciados del \u201cafuera\u201d. Cuando el celular invade el aula, ese tiempo y ese espacio se disuelve: el estudiante ya no habita la escuela, sino el entorno virtual. Por eso,\u00a0<em>la desconexi\u00f3n digital en las escuelas es urgente.<\/em>\u00a0Implica volver a pensar el cuerpo, la salud y el aprendizaje en clave de un proyecto humanista nacional, pero tambi\u00e9n asumir la politicidad de los entornos digitales. Por si hiciera falta aclararlo, no estamos en contra de la alfabetizaci\u00f3n tecnol\u00f3gica en las escuelas. Muy por el contrario, aprender a lidiar con la tecnolog\u00eda es un objetivo prioritario. Pero para que eso sea posible, es imprescindible recuperar el control sobre la atenci\u00f3n humana, hoy capturada por plataformas que operan con fines de lucro.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<ol start=\"16\" class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Foco en el trabajo y la producci\u00f3n.<\/strong>\u00a0Uno de los puntos ciegos del viejo sistema escolar argentino fue su d\u00e9bil v\u00ednculo con la producci\u00f3n. La formaci\u00f3n t\u00e9cnica \u2014industrial, agropecuaria y art\u00edstica\u2014 qued\u00f3 hist\u00f3ricamente relegada frente al normalismo universalista. En un proyecto nacional, la educaci\u00f3n debe articularse de manera decidida con la actividad econ\u00f3mica presente y futura.\u00a0<em>Esto no supone una \u201corientaci\u00f3n al mercado\u201d, sino a la producci\u00f3n<\/em>: ense\u00f1ar el valor del trabajo por sobre la especulaci\u00f3n, de la t\u00e9cnica frente a la ciencia abstracta y del hacer con las manos frente al consumo pasivo de im\u00e1genes. La escuela debe incorporar la discusi\u00f3n sobre el desarrollo econ\u00f3mico-productivo como una meta local, regional y nacional, orientada a superar la dependencia y el atraso y a consolidar un pa\u00eds verdaderamente soberano.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<ol start=\"17\" class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Subir la vara de la calidad<\/strong>. El debate sobre la calidad educativa debe ocupar un lugar central en cualquier proyecto nacional. Sin embargo, el concepto de \u201ccalidad\u201d fue capturado por las teor\u00edas del management, los discursos tecnocr\u00e1ticos y las l\u00f3gicas de mercado. Es necesario reapropiarse de esa noci\u00f3n:\u00a0<em>la calidad nunca es neutra ni universal, sino que expresa un proyecto de pa\u00eds.<\/em>\u00a0Definir el proyecto educativo dentro del proyecto nacional es lo que permite establecer con qu\u00e9 criterios medir la educaci\u00f3n. Comparar resultados internacionales puede ser \u00fatil, pero s\u00f3lo despu\u00e9s de haber fijado objetivos propios; de lo contrario, \u00bfen funci\u00f3n de qu\u00e9 se compara? Metas como el fortalecimiento de la conciencia nacional dif\u00edcilmente figuren en las m\u00e9tricas globales, mientras que otras \u2014como la alfabetizaci\u00f3n o el dominio de la matem\u00e1tica\u2014 s\u00ed resultan valiosas para evitar la autocomplacencia y el conformismo con la mediocridad.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<ol start=\"18\" class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>La ni\u00f1ez en el centro.\u00a0<\/strong>En la escuela tradicional no era necesario dise\u00f1ar pol\u00edticas espec\u00edficas para la familia porque \u00e9sta funcionaba como un n\u00facleo de sentido compartido. Hoy, en cambio, la familia \u2014como \u00e1mbito central del desarrollo individual y social\u2014 se repliega frente al avance del individualismo. La abrupta ca\u00edda de la natalidad expresa ese mismo corrimiento hacia la exaltaci\u00f3n de las libertades y los placeres individuales, donde el ni\u00f1o aparece como una molestia. Con ese retroceso, se debilita tambi\u00e9n la comunidad: es en la familia donde se aprende una vida no mediada por el mercado, donde la l\u00f3gica del don sigue siendo natural. All\u00ed, el ser humano busca la realizaci\u00f3n personal en el cuidado y en el amor, y no en la fama, el dinero o el poder. En este contexto hist\u00f3rico,\u00a0<em>la escuela debe operar como un freno al individualismo y contribuir al fortalecimiento de las familias con la ni\u00f1ez en el centro.<\/em>\u00a0Para ello, el involucramiento familiar es clave, pero no bajo l\u00f3gicas de control de gesti\u00f3n, como propone el proyecto libertario, sino como apropiaci\u00f3n: que las familias sientan la escuela como propia. Esto exige pol\u00edticas activas orientadas a reconstruir el lazo familiar, con la certeza de que contribuye a su vez a generar comunidad.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<ol start=\"19\" class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Repensar los m\u00e9todos sindicales.<\/strong>\u00a0La acci\u00f3n de los sindicatos docentes y de auxiliares\u00a0<em>ha tenido efectos contradictorios<\/em>. Por un lado, impulsaron debates educativos valiosos, defendieron conquistas hist\u00f3ricas y se movilizaron frente al deterioro salarial y de la infraestructura que marc\u00f3 a la educaci\u00f3n en las \u00faltimas d\u00e9cadas. Pero, por otro, la incapacidad de ir m\u00e1s all\u00e1 del paro como herramienta casi exclusiva de protesta \u2014con la consiguiente p\u00e9rdida prolongada de d\u00edas de clase\u2014 contribuy\u00f3 a la migraci\u00f3n de alumnos del sistema p\u00fablico al privado. Desde ya, la precarizaci\u00f3n laboral e institucional en que se ejerce la docencia tiene efectos reales sobre la salud f\u00edsica y mental de los trabajadores. La recomposici\u00f3n de los v\u00ednculos con las escuelas y de la legitimidad social es indispensable. Para ello, los sindicatos deben asumirse como garantes de la responsabilidad y de la calidad educativa, renunciar a la protecci\u00f3n de pr\u00e1cticas que no admiten justificaci\u00f3n y repensar m\u00e9todos de protesta que han demostrado escasa eficacia hist\u00f3rica. Es una forma a su vez de jerarquizar las genuinas demandas salariales y de profesionalizaci\u00f3n laboral.\u00a0<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p><strong>La disyuntiva educativa.<\/strong>&nbsp;De la crisis de la escuela se puede salir por el camino de la disgregaci\u00f3n posmoderna-neoliberal o del proyecto nacional. El primer camino es el dominante en las pol\u00edticas educativas de las \u00faltimas d\u00e9cadas. El segundo sobrevive como latencia en el cotidiano escolar, los trabajadores de la educaci\u00f3n y la memoria popular. Estos veinte puntos, que recogen muchos antecedentes y discusiones, esperan contribuir a clarificar esa disyuntiva: la&nbsp;<em>educaci\u00f3n es hoy uno de los terrenos donde se juega la posibilidad misma de reconstruir la Argentina como comunidad organizada.<\/em>&nbsp;No alcanza con resistir el avance libertario ni con administrar la inercia del sistema: es necesario proponer una escuela que vuelva a formar car\u00e1cter, conciencia nacional y vocaci\u00f3n productiva y que recupere el sentido del esfuerzo compartido.&nbsp;<em>Si la escuela se fragmenta al ritmo del mercado, se fragmenta la naci\u00f3n; si, en cambio, se la inscribe en un proyecto colectivo, puede volver a ser la columna vertebral de un pa\u00eds soberano y socialmente just<\/em>o. De esa decisi\u00f3n hist\u00f3rica depende que la Argentina del siglo XXI sea una suma de individuos aislados o una comunidad con destino com\u00fan.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Liaudat y Dubin analizan c\u00f3mo discursos y pol\u00edticas, desde la administraci\u00f3n de Mauricio Macri hasta la profundizaci\u00f3n actual bajo Javier Milei, han contribuido a la erosi\u00f3n del sistema educativo estatal, promoviendo una visi\u00f3n que desvaloriza lo p\u00fablico y legitima la privatizaci\u00f3n. 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