{"id":17222,"date":"2026-10-23T11:33:57","date_gmt":"2026-10-23T14:33:57","guid":{"rendered":"https:\/\/calleangosta.com\/ca\/?p=17222"},"modified":"2026-10-23T11:37:19","modified_gmt":"2026-10-23T14:37:19","slug":"del-sudeste-a-hollywood-el-dia-que-se-robaron-a-rantes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/calleangosta.com\/ca\/del-sudeste-a-hollywood-el-dia-que-se-robaron-a-rantes\/","title":{"rendered":"Del Sudeste a Hollywood: el d\u00eda que se robaron a Rant\u00e9s"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Un recorrido por la g\u00e9nesis de <em>Hombre mirando al sudeste<\/em>, la huella indeleble de Eliseo Subiela en el cine contempor\u00e1neo y la impune simetr\u00eda de un plagio multimillonario llamado <em>K-Pax<\/em>.<\/strong> Hace 25 a\u00f1os, el 22 de octubre de 2001, K-Pax se estren\u00f3 en los Estados Unidos. La efem\u00e9ride es excusa para relatar otra historia de pel\u00edcula.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"600\" height=\"483\" data-attachment-id=\"17224\" data-permalink=\"https:\/\/calleangosta.com\/ca\/del-sudeste-a-hollywood-el-dia-que-se-robaron-a-rantes\/whatsapp-image-2026-10-23-at-11-30-12\/\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/calleangosta.com\/ca\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-23-at-11.30.12.jpeg?fit=617%2C497&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"617,497\" data-comments-opened=\"1\" data-image-title=\"WhatsApp Image 2026-10-23 at 11.30.12\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/calleangosta.com\/ca\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-23-at-11.30.12.jpeg?fit=600%2C483&amp;ssl=1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/calleangosta.com\/ca\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-23-at-11.30.12.jpeg?resize=600%2C483&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-17224\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/calleangosta.com\/ca\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-23-at-11.30.12.jpeg?resize=600%2C483&amp;ssl=1 600w, https:\/\/i0.wp.com\/calleangosta.com\/ca\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-23-at-11.30.12.jpeg?resize=150%2C121&amp;ssl=1 150w, https:\/\/i0.wp.com\/calleangosta.com\/ca\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-23-at-11.30.12.jpeg?resize=300%2C242&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/calleangosta.com\/ca\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-23-at-11.30.12.jpeg?w=617&amp;ssl=1 617w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">La chispa: Bioy, Dick y la mirada hacia el infinito<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El origen de este ovillo tiene su punta inicial en la juventud de Eliseo Subiela. Al leer <em>La invenci\u00f3n de Morel<\/em>, de Adolfo Bioy Casares, la mente del futuro cineasta no solo absorbi\u00f3 la atm\u00f3sfera de la isla, sino que empez\u00f3 a desarmar la novela en decenas de relatos alternativos. En particular, le fascinaba Faustine: esa mujer erguida en el extremo de un acantilado, contemplando el atardecer impasible, ajena al mundo que la rodeaba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A\u00f1os despu\u00e9s, ya con las primeras armas cinematogr\u00e1ficas en la mano, la lectura de <em>La transmigraci\u00f3n de Timothy Archer<\/em>, de Philip K. Dick, hizo que esa imagen latente reapareciera. En pocos meses, la Faustine de Bioy mut\u00f3 en Rant\u00e9s, el protagonista de una de las obras m\u00e1s conmovedoras de la cinematograf\u00eda argentina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estrenada el 2 de abril de 1987, <strong><em>Hombre mirando al sudeste<\/em><\/strong> fue un impacto inmediato. La premisa era tan simple como contundente: en un neuropsiqui\u00e1trico aparece un paciente indocumentado que se hace llamar Rant\u00e9s (interpretado majestuosamente por Hugo Soto) y afirma venir de otro planeta a investigar la estupidez humana. Su m\u00e9dico, el Dr. Julio Denis (Lorenzo Quinteros), intenta tratarlo con la frialdad del diagn\u00f3stico tradicional, pero la persistencia de Rant\u00e9s \u2014que pasa horas inm\u00f3vil mirando al sudeste para transmitir informaci\u00f3n a su planeta\u2014 termina por resquebrajar las certezas del psiquiatra. \u00bfSe trata de un joven atravesado por la psicosis o realmente estamos ante un visitante de otros mundos?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El \u00e9xito de cr\u00edtica y p\u00fablico convirti\u00f3 a la pel\u00edcula en un hito internacional, estudiado hasta hoy en \u00e1mbitos de la salud mental y en escuelas de cine de todo el mundo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"K PAX Trailer Castellano\" width=\"500\" height=\"375\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/AXlrEOicwmA?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Citas, homenajes y apropiaciones<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la industria del cine, la frontera entre la influencia y el saqueo suele ser difusa, pero en este caso la huella era demasiado clara para disimularla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1993, durante el rodaje de <em>Mr. Jones<\/em>, Richard Gere \u2014quien interpretaba a un paciente psiqui\u00e1trico\u2014 replic\u00f3 de manera casi id\u00e9ntica la escena m\u00e1s ic\u00f3nica de <em>Hombre mirando al sudeste<\/em>: aquella en la que Rant\u00e9s irrumpe en un concierto y, ante el estupor general, toma la batuta para dirigir un pasaje de la <em>Novena Sinfon\u00eda<\/em> de Beethoven. Al menos Gere tuvo la delicadeza de reconocer p\u00fablicamente que se trataba de un homenaje expl\u00edcito a la obra de Subiela.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El verdadero problema lleg\u00f3 por la v\u00eda editorial. En 1995, el escritor estadounidense Gene Brewer public\u00f3 <em>K-Pax<\/em>, una novela sobre un misterioso paciente psiqui\u00e1trico llamado Prot que aseguraba venir de un planeta lejano. Una r\u00e9plica argumental que no encendi\u00f3 alarmas inmediatas porque circulaba en el mercado anglosaj\u00f3n. Sin embargo, en 2001, Universal Pictures decidi\u00f3 llevar la historia a la gran pantalla.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"Trailer  Hombre Mirando al Sudeste\" width=\"500\" height=\"375\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/nNBquvLlFDI?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El espejo de Hollywood<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bajo la direcci\u00f3n de Iain Softley y el guion de Charles Leavitt junto al propio Brewer, la versi\u00f3n f\u00edlmica de <strong><em>K-Pax<\/em><\/strong> lim\u00f3 las pocas diferencias que a\u00fan distanciaban al libro de la obra argentina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El cuadro de coincidencias era calcado:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Un neuropsiqui\u00e1trico como escenario principal.<\/li>\n\n\n\n<li>Un paciente reci\u00e9n llegado de inteligencia deslumbrante que dice provenir del espacio.<\/li>\n\n\n\n<li>Un psiquiatra esc\u00e9ptico que busca indagar en un trauma infantil.<\/li>\n\n\n\n<li>Una comunidad de internos que adopta al reci\u00e9n llegado como un ser mesi\u00e1nico.<\/li>\n\n\n\n<li>Un desenlace estructurado bajo las mismas premisas narrativas.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Interpretada por Kevin Spacey y Jeff Bridges, <em>K-Pax<\/em> es, en t\u00e9rminos t\u00e9cnicos, una producci\u00f3n impecable. Pero su brillantez formal no lograba tapar lo evidente: era un calco de la obra de Subiela.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">La batalla en Los \u00c1ngeles<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una semana antes del estreno oficial, durante las pases de prensa en Nueva York en octubre de 2001, la cr\u00edtica especializada not\u00f3 de inmediato las descaradas similitudes con el cl\u00e1sico argentino. Subiela no dud\u00f3: viaj\u00f3 a los Estados Unidos e inici\u00f3 acciones legales por plagio en los tribunales de Los \u00c1ngeles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Gigantes de la industria como Universal Pictures, Intermedia Films, Path\u00e9 y Buena Vista International recibieron la notificaci\u00f3n de que ir\u00edan a juicio. Ante el riesgo inminente de una medida cautelar que prohibiera el estreno global de la pel\u00edcula, las productoras tuvieron que sentarse a negociar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El acuerdo extrajudicial se resolvi\u00f3 bajo las condiciones impuestas por el director argentino: una compensaci\u00f3n econ\u00f3mica acorde al perjuicio y el reconocimiento de la autor\u00eda original tras las bambalinas de la industria.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">La raz\u00f3n de la empat\u00eda<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e1s all\u00e1 de las batallas legales y las marquesinas de Hollywood, lo que permanece inalterable es la potencia po\u00e9tica de la voz de Rant\u00e9s. Una \u00e9tica de la sensibilidad que el cine comercial de gran presupuesto jam\u00e1s pudo clonar:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00abYo soy m\u00e1s racional que ustedes: respondo a los est\u00edmulos. Si alguien sufre, lo consuelo; si alguien me pide ayuda, se la doy. \u00bfPor qu\u00e9 entonces usted cree que estoy loco? <\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Si alguien me mira, lo miro; si alguien me habla, lo escucho. <\/em><br><em>Ustedes se han ido volviendo locos de a poco por no ser capaces de reconocer esos est\u00edmulos, simplemente por haber ido ignor\u00e1ndolos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Alguien se muere y ustedes lo dejan morir; alguien pide ayuda y ustedes miran para otro lado; alguien tiene hambre y ustedes dilapidan lo que tienen; alguien se muere de tristeza y ustedes lo encierran para no verlo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Yo no quiero que me cure. Quiero que me entienda.\u00bb<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un recorrido por la g\u00e9nesis de Hombre mirando al sudeste, la huella indeleble de Eliseo Subiela en el cine contempor\u00e1neo y la impune simetr\u00eda de un plagio multimillonario llamado K-Pax. Hace 25 a\u00f1os, el 22 de octubre de 2001, K-Pax se estren\u00f3 en los Estados Unidos. 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