{"id":3436,"date":"2024-12-03T10:31:04","date_gmt":"2024-12-03T13:31:04","guid":{"rendered":"https:\/\/calleangosta.com\/ca\/?p=3436"},"modified":"2024-12-03T10:31:31","modified_gmt":"2024-12-03T13:31:31","slug":"jugar-con-tierra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/calleangosta.com\/ca\/jugar-con-tierra\/","title":{"rendered":"Jugar con tierra"},"content":{"rendered":"<p>Con el sol del oto\u00f1o en la cresta de la ma\u00f1ana hoy cosech\u00e9 los \u00faltimos frutos de la milpa que sembr\u00e9 all\u00e1 por octubre, cuando el verano apenas se anunciaba. Con esa sabidur\u00eda que solo dan las arrugas, los antiguos de las tierras altas nos ense\u00f1aron a asociar el ma\u00edz, el zapallo, los porotos y el tomate en una misma parcela para aprovechar el espacio, los nutrientes y la humedad del suelo. Esa pr\u00e1ctica milenaria de los andinos, con el suceder de los siglos incorpor\u00f3 otros colores y sabores.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Y con la llegada de las espadas de la conquista primero, y de los chacareros inmigrantes despu\u00e9s, se fueron sumando el mel\u00f3n y la sand\u00eda, la paleta de verdes de la lechuga, la r\u00facula y la acelga, el aroma intenso del ajo y el romero, las vides para el vino necesario en las noches de carne y fuego. \u00a0Se empez\u00f3 a hablar de chacras, huertas, fincas, surcos, alm\u00e1cigos y acequias; y para celebrar ese sincretismo entre la humita en chala con el guiso carrero se entonaron huaynos, zambas y chacareras en los patios humildes de los ranchos campesinos.<\/p>\n<p>Y la pacha, que generosamente nos cobija a todos sin distinci\u00f3n de colores, fue pr\u00f3spera, cumpli\u00f3 en cada estaci\u00f3n los pedidos que el humo mensajero de las rogativas elev\u00f3 hasta los cielos. Se\u00f1alando siempre el camino del equilibrio para que todos podamos estar y compartir con ella sin poseerla. Pero con el tiempo le fuimos dando la espalda y menguaron las ofrendas. Se izaron las banderas de la extracci\u00f3n y del consumo desmedido. Usamos, tiramos, ensuciamos y envenenamos para sembrar desiertos. Vinieron, as\u00ed, los ciclos de cosechas magras y malas pariciones. Desaparecieron los montes con sus yuyos curativos, y los p\u00e1jaros que anidaban en ellos ya no fueron m\u00e1s que sombras en extinci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hoy, bajo el sol de este mismo oto\u00f1o en el que levant\u00e9 los \u00faltimos frutos de la milpa sencilla que custodia mi patio, casual y parad\u00f3jicamente me enter\u00e9 del cierre del Instituto nacional de agricultura familiar, campesina e ind\u00edgena. \u00a0Record\u00e9, no sin tristeza, que tambi\u00e9n quieren patentar las semillas criollas de los abuelos, que nuestras tierras protegidas del sur ya no ser\u00e1n tan nuestras ni tan protegidas. El resto podemos suponerlo. Nos dir\u00e1n que para crecer fuertes debemos abrir latas de espinaca, choclo y arvejas, que no malgastemos el tiempo del trabajo jugando con tierra, que compremos la vitamina del sol en la farmacia, que m\u00e1s de tres personas reunidas son peligrosas. Nos querr\u00e1n solos y mezquinos, colonizados y hambrientos consumiendo la felicidad embotellada.<\/p>\n<p>\u00a0Quiz\u00e1s, nos quede el consuelo de portar con orgullo el t\u00edtulo de adoctrinadores, id\u00f3latras y subversivos cuando el primer cuarto menguante de este mismo oto\u00f1o sembremos nuevamente los surcos que durmieron durante el verano; y en el agosto de vientos desbocados tomemos los tres tragos de ca\u00f1a con ruda mirando al sol del este y abramos el vientre de los canteros para agradecer y pedir una vez m\u00e1s por aquellos buenos viejos tiempos en los que jug\u00e1bamos con tierra.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">*\u00a0Mart\u00edn Card\u00f3n &#8211; Docente rural y beneficiario del Pro-huerta (INTA)<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\n<p style=\"text-align: left;\">El texto\u00a0 lleg\u00f3 al programa Mi Primera Chamba, de Calle Angosta Radio.\u00a0A continuaci\u00f3n, el tramo del programa en el que se ley\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><iframe loading=\"lazy\" width=\"560\" height=\"315\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/s3d9qcAHAQU?si=pQLRe0XG3HtVJxFR&amp;start=10556\" title=\"YouTube video player\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con el sol del oto\u00f1o en la cresta de la ma\u00f1ana hoy cosech\u00e9 los \u00faltimos frutos de la milpa que sembr\u00e9 all\u00e1 por octubre, cuando el verano apenas se anunciaba. 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