{"id":7447,"date":"2024-12-24T12:59:44","date_gmt":"2024-12-24T15:59:44","guid":{"rendered":"https:\/\/calleangosta.com\/ca\/?p=7447"},"modified":"2024-12-24T12:59:44","modified_gmt":"2024-12-24T15:59:44","slug":"recuperar-el-encuentro-tan-temido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/calleangosta.com\/ca\/recuperar-el-encuentro-tan-temido\/","title":{"rendered":"Recuperar el Encuentro (tan temido)"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfEl encuentro con qui\u00e9n? \u00bfEs tan evidente que todav\u00eda no lo hayamos visto? \u00bfQu\u00e9 sentido tiene esperar el d\u00eda propicio para romper las barreras que nos impiden vernos a nosotros mismos y a los dem\u00e1s, cuando no existe d\u00eda m\u00e1s propicio que el presente? \u00bfO cada d\u00eda?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esperamos, por una raz\u00f3n u otra, por un rencor u otro, por una oportunidad u otra, que lleguen esos d\u00edas de equilibrio, de paz interior, familiar, \u201cd\u00edas especiales\u201d para recomponer nuestras vidas, o por lo menos recomponerlas con los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esos d\u00edas esperados por muchos son los d\u00edas de encuentro. Para la mayor\u00eda, contrariamente a lo que nos digan, divulguen o impongan los medios y las redes, no son solo d\u00edas de fiesta, frivolidad o excesos. Para casi todos, son d\u00edas de esperanza. Porque no hay personas sobre la Tierra que no esperen felicidad. O algo de felicidad, que ya es mucho.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Uno de esos d\u00edas es la Navidad. Creyentes o no, es la rememoraci\u00f3n y conmemoraci\u00f3n de un acontecimiento \u00fanico en la historia de la humanidad que se ha extendido a muchos pueblos. A\u00fan en la tradici\u00f3n judaica, isl\u00e1mica, china o de cualquier otra cultura, hay una festividad que impulsa al encuentro con el otro, sea quien sea.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No est\u00e1 de m\u00e1s recordar que, durante la Primera Guerra Mundial, en el frente occidental, los soldados de ambos bandos cruzaron sus l\u00edneas para saludarse mutuamente, lo que llen\u00f3 de estupor a los generales de los pa\u00edses enfrentados, porque en Nochebuena se detuvo la guerra. Se amenaz\u00f3 con castigar a los soldados, pero el encuentro ya estaba hecho. Esto sucedi\u00f3 porque en la ra\u00edz del coraz\u00f3n de los humildes de cada pueblo hay un reconocimiento del car\u00e1cter fr\u00e1gil y profundamente humano del valor de la vida, lejos de la ambici\u00f3n y codicia de quienes los env\u00edan a la guerra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otras personas honestas, justas y de sentido com\u00fan, con sabidur\u00eda y buena raz\u00f3n, desde un lugar u otro, claman para que todos los d\u00edas sean d\u00edas de visibilidad del Otro, de consideraci\u00f3n, respeto, tolerancia y encuentro con el Otro. Y el Otro tambi\u00e9n son los pueblos. En realidad, todos los d\u00edas deber\u00edan ser de Navidad, si esta se vive con el verdadero esp\u00edritu de encuentro. O con la buena voluntad para el encuentro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Son d\u00edas que, para que el encuentro sea real, exigen Verdad y Justicia. Sin Verdad, no hay reconocimiento de lo que somos, de lo que hemos hecho y hacemos, ni de la b\u00fasqueda para recomponer lo que se debe reconstruir, incluso nuestras propias vidas y las de los dem\u00e1s; especialmente las de los cercanos, los pr\u00f3ximos, la familia. Es mucho m\u00e1s de lo que creemos que podemos hacer si nos decidimos a hacerlo. Desde all\u00ed se comienza a transitar el camino de lo que hayamos roto o de lo que est\u00e1 roto: el \u00fanico puente posible para el encuentro es la Justicia. Sin Verdad y sin Justicia, no hay posibilidad de perd\u00f3n ni de reconciliaci\u00f3n. Y, por supuesto, tampoco de paz. No existe la paz sin reconciliaci\u00f3n, pero no existe reconciliaci\u00f3n sin Verdad y Justicia. Es elemental.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si concebimos que hay d\u00edas especiales para el Encuentro, somos unos hip\u00f3critas. Los d\u00edas especiales siempre son el Hoy. \u00bfQu\u00e9 esperamos para decidirnos? Puede ser el \u00faltimo d\u00eda para nosotros, para quienes estamos en deuda, para pedir perd\u00f3n a nuestros padres, esposo, esposa, hijos e hijas&#8230; para perdonarlos y perdonarnos tambi\u00e9n. Porque ser\u00eda una gran pena no acudir al encuentro, infinidad de veces pospuesto por estar ocupados, o por temor o verg\u00fcenza, y dejar para otro d\u00eda o momento el instante m\u00e1s importante: el del consuelo infinito.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfEl encuentro con qui\u00e9n? \u00bfEs tan evidente que todav\u00eda no lo hayamos visto? \u00bfQu\u00e9 sentido tiene esperar el d\u00eda propicio para romper las barreras que nos impiden vernos a nosotros mismos y a los dem\u00e1s, cuando no existe d\u00eda m\u00e1s propicio que el presente? \u00bfO cada d\u00eda? 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