{"id":9799,"date":"2025-06-08T18:05:41","date_gmt":"2025-06-08T21:05:41","guid":{"rendered":"https:\/\/calleangosta.com\/ca\/?p=9799"},"modified":"2025-06-08T18:14:10","modified_gmt":"2025-06-08T21:14:10","slug":"murio-nelson-madaffs-victima-de-una-de-las-injusticias-mas-recordadas-de-san-luis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/calleangosta.com\/ca\/murio-nelson-madaffs-victima-de-una-de-las-injusticias-mas-recordadas-de-san-luis\/","title":{"rendered":"Muri\u00f3 Nelson Madaffs, v\u00edctima de una de las injusticias m\u00e1s recordadas de San Luis"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>El hombre que fue torturado y encarcelado por un crimen que nunca existi\u00f3 falleci\u00f3 a los 56 a\u00f1os, tras m\u00e1s de tres d\u00e9cadas luchando contra las secuelas de una condena injusta<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Nelson Madaffs muri\u00f3 el viernes 6 de junio a los 56 a\u00f1os, cerrando as\u00ed una de las historias m\u00e1s dolorosas e injustas en la historia judicial de San Luis. Su muerte pone fin a m\u00e1s de tres d\u00e9cadas de sufrimiento que comenzaron cuando ten\u00eda apenas 17 a\u00f1os y fue acusado de un crimen que nunca sucedi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Una acusaci\u00f3n sin fundamento<\/h2>\n\n\n\n<p>La pesadilla de Nelson comenz\u00f3 la noche del 16 de octubre de 1989. Entonces un joven trabajador de la construcci\u00f3n de 17 a\u00f1os, acompa\u00f1\u00f3 a su novia Claudia Ren\u00e9 D\u00edaz, de 15 a\u00f1os y estudiante del Colegio Nacional Juan Cris\u00f3stomo Lafinur, hasta las inmediaciones de su casa. Al d\u00eda siguiente, Claudia visit\u00f3 a Nelson en su trabajo y nunca m\u00e1s regres\u00f3 a su domicilio.<\/p>\n\n\n\n<p>La desaparici\u00f3n de la adolescente conmocion\u00f3 a San Luis. Su foto apareci\u00f3 en diarios, televisi\u00f3n y v\u00eda p\u00fablica. Hubo marchas pidiendo justicia y su aparici\u00f3n, incluso la monja Martha Pelloni encabez\u00f3 marchas de silencio en la provincia. El caso lleg\u00f3 a los medios nacionales, que pusieron sus ojos en San Luis.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin pruebas concretas, la polic\u00eda y la justicia comenzaron a manejar una versi\u00f3n que aseguraba que Claudia hab\u00eda sido obligada a abortar y hab\u00eda muerto durante el proceso. Durante cuatro a\u00f1os, Nelson vivi\u00f3 bajo la sospecha y el se\u00f1alamiento social, hasta que el 31 de enero de 1993 fue detenido en un violento operativo en su casa.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Tortura sistem\u00e1tica para obtener una confesi\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p>Lo que sigui\u00f3 fue una sistem\u00e1tica sesi\u00f3n de torturas que incluy\u00f3 quemaduras con cigarrillos, simulacros de fusilamiento, fracturas, la extracci\u00f3n de dientes con vidrios, inmersi\u00f3n en el r\u00edo Quinto estando inmovilizado, submarino seco y enterramiento hasta el cuello. A\u00f1os despu\u00e9s, Nelson contar\u00eda que hab\u00eda aprendido a desmayarse durante las sesiones de tortura para que dejaran de golpearlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Bajo este sometimiento brutal, confes\u00f3 el crimen e incluy\u00f3 a Marina Garay y su hija Laura Godoy en la supuesta trama. Este \u00abreconocimiento\u00bb era lo que le ped\u00edan el oficial F\u00e9lix Mart\u00edn Lozano, Enrique Ver\u00f3n y el juez N\u00e9stor Alfredo Ochoa para dejar de golpearlo. El propio juez Ochoa lleg\u00f3 a golpear a Madaffs durante una audiencia indagatoria para que \u00abconfesara\u00bb el asesinato. Nelson incluso se\u00f1al\u00f3 lugares donde supuestamente hab\u00edan enterrado el cuerpo de Claudia, pero nunca se encontr\u00f3 evidencia alguna.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La libertad y la aparici\u00f3n de Claudia<\/h2>\n\n\n\n<p>Nelson recuper\u00f3 su libertad en 1995, no por el cierre de la causa sino por falta de pruebas. Su liberaci\u00f3n se vio favorecida por la Reforma Constitucional de 1994, que incorpor\u00f3 el Pacto de San Jos\u00e9 de Costa Rica a la legislaci\u00f3n argentina.<\/p>\n\n\n\n<p>El giro definitivo lleg\u00f3 a fines de 1997, cuando Nelly Fern\u00e1ndez, madre de Claudia, recibi\u00f3 un llamado an\u00f3nimo inform\u00e1ndole que su hija viv\u00eda en Caucete, San Juan. En febrero de 1998, la mujer viaj\u00f3 y encontr\u00f3 a Claudia, quien ya ten\u00eda 24 a\u00f1os, viv\u00eda con un hombre de apellido Gonz\u00e1lez y hab\u00eda tenido cuatro hijos. Cuando le preguntaron por qu\u00e9 se hab\u00eda escapado, Claudia explic\u00f3 que su padre la maltrataba.<\/p>\n\n\n\n<p>Por la inexistencia del crimen, Madaffs fue sobrese\u00eddo el 30 de julio de 1998. A\u00f1os despu\u00e9s, la justicia orden\u00f3 al gobierno provincial pagarle una indemnizaci\u00f3n que solo consider\u00f3 el lucro cesante por los tres a\u00f1os de detenci\u00f3n, sin tomar en cuenta las graves consecuencias f\u00edsicas y psicol\u00f3gicas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Las secuelas de la injusticia<\/h2>\n\n\n\n<p>Durante su encarcelamiento, Nelson contrajo VIH, lo que le ocasion\u00f3 serias y permanentes complicaciones de salud que lo acompa\u00f1aron hasta su muerte. Su estado se deterior\u00f3 progresivamente, requiriendo constantes internaciones y tratamientos m\u00e9dicos.<\/p>\n\n\n\n<p>El caso tambi\u00e9n afect\u00f3 a Laura Godoy, cu\u00f1ada de Nelson y pareja de uno de sus hermanos, quien estuvo detenida acusada de ser c\u00f3mplice en la supuesta desaparici\u00f3n de Claudia, que era su amiga. Tambi\u00e9n fue arrestada Marina Garay, madre de Laura y enfermera de profesi\u00f3n. Ambas mujeres tambi\u00e9n sufrieron las consecuencias de aquellos a\u00f1os de injusticia.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un s\u00edmbolo de impunidad<\/h2>\n\n\n\n<p>El caso de Nelson Madaffs se convirti\u00f3 en uno de los m\u00e1s recordados en la historia policial de San Luis y uno de los que mayor impacto tuvo a nivel nacional. El experimentado periodista Ricardo Canaletti lo ha mencionado como el caso que m\u00e1s lo impact\u00f3 en toda su carrera.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Claudia apareci\u00f3 viva en 1998, la sociedad termin\u00f3 de entender que Madaffs era definitivamente inocente, una sensaci\u00f3n que muchos hab\u00edan tenido desde el primer momento pero que no se hab\u00edan atrevido a manifestar. Durante los a\u00f1os de su ausencia, la mayor\u00eda de la gente miraba a Nelson como a un asesino.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde su liberaci\u00f3n en 1995, Nelson se dedic\u00f3 simplemente a sobrevivir, luchando contra una enfermedad que se lo fue consumiendo lentamente. Pas\u00f3 de internaci\u00f3n en internaci\u00f3n, de hospital en hospital, mostr\u00e1ndose siempre con la pasividad que lo caracterizaba, distante de cualquier manifestaci\u00f3n rencorosa.<\/p>\n\n\n\n<p>En paralelo a su lucha por la salud, Nelson batall\u00f3 por una indemnizaci\u00f3n por el da\u00f1o causado, que lleg\u00f3 finalmente a principios de los 2000 pero que siempre consider\u00f3 insuficiente. Sus familiares llegaron a pedir ayuda para abrigos en invierno y comida para las fiestas, y la comunidad respondi\u00f3, tal vez tambi\u00e9n con la idea de resarcirse por el da\u00f1o causado.<\/p>\n\n\n\n<p>La muerte de Nelson Madaf cierra un cap\u00edtulo doloroso que pone en evidencia los alcances de la impunidad y la injusticia. Un hombre que pag\u00f3 con m\u00e1s de tres d\u00e9cadas de sufrimiento por un crimen que nunca cometi\u00f3, m\u00e1s grave a\u00fan, por un asesinato que nunca existi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Los sue\u00f1os de Nelson<\/h2>\n\n\n\n<p>En junio de 2011, el docente <strong>Alberto Tochi Moreno <\/strong>escribi\u00f3 un texto que aporta a la reflexi\u00f3n y que Calle Angosta quiere volver a compartir frente a este doloroso suceso. Sirva para mirarnos como sociedad, sopesar el comportamiento de gobernantes, magistrados, agentes de seguridad&#8230; no volver a soportar injusticias sin -al menos- levantar la voz para gritar , como dice el Le\u00f3n bueno, \u00abque lo injusto no me sea indiferente\u00bb. <\/p>\n\n\n\n<p>De a poco &nbsp;fueron llegando &nbsp;los Madaffs. Los primeros, &nbsp;tan pronto consegu\u00edan&nbsp; trabajo,&nbsp; llamaban a otros. Y as\u00ed &nbsp;se reunieron padres e &nbsp;hijos. Entre \u00e9stos, Nelson. &nbsp;Buscaban trabajo, para crecer, para ser, para concretar los sue\u00f1os de toda familia humilde y laburadora. No vinieron a pedir, solo a tener oportunidades para realizar sus sue\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Callad\u00f3n, &nbsp;t\u00edmido, de modos tranquilos y sencillos, Nelson hac\u00eda todas&nbsp; las changas&nbsp; que fueran saliendo: ora &nbsp;carpintero, m\u00e1s tarde&nbsp; alba\u00f1il, tambi\u00e9n ladrillero. De frente a la vida con su simple honestidad, con ganas &nbsp;de crecer y de hacerse hombre de bien.<\/p>\n\n\n\n<p>Y cuando la primavera&nbsp; empuja a los j\u00f3venes al encuentro, a la amistad, al romance, en aquel octubre de 1989 conoci\u00f3 a Claudia D\u00edaz.&nbsp;&nbsp; Amiga de la amiga de su hermano, se vieron en la Plaza Pringles, frente al colegio donde Claudia era alumna en el turno tarde. Ese d\u00eda de octubre, &nbsp;que tan mal recordar\u00eda por el resto de su&nbsp; vida;&nbsp; se dio la amistad y &nbsp;quiz\u00e1s pensando en algo m\u00e1s, &nbsp;Nelson acompa\u00f1\u00f3 a Claudia hasta su casa.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1s por el camino ella le cont\u00f3 de sus problemas con un padrastro que hab\u00eda encontrado en ella el objeto receptor de su violencia alcoh\u00f3lica. &nbsp;&nbsp;Quiz\u00e1s tambi\u00e9n hayan hablado de su necesidad de liberarse, de poner distancia, de una ayuda amiga.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Vaya a saber qu\u00e9 m\u00e1s\u00a0dijo Claudia,\u00a0 al tener a quien abrirle su coraz\u00f3n!<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Vaya a saber qu\u00e9 pens\u00f3 Claudia esa tarde &nbsp;mientras Nelson le ofrec\u00eda la amistad de su hombr\u00eda joven!<\/p>\n\n\n\n<p>Nelson la acompa\u00f1\u00f3&nbsp; hasta donde la prudencia permit\u00eda, no fuera cosa que el golpeador &nbsp;encontrase un motivo m\u00e1s para pegar. &nbsp;La dej\u00f3 cerca, con la promesa de verse de nuevo, para comenzar a &nbsp;tejer sue\u00f1os juntos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero ese encuentro no se dio. No la vio m\u00e1s a Claudia. No iba ya al colegio, la amiga no la ve\u00eda desde que los vio irse juntos de &nbsp;la plaza. &nbsp;Y de a poco creci\u00f3 la ausencia de Claudia. Nadia sab\u00eda nada de ella desde aquella tarde.<\/p>\n\n\n\n<p>Denuncia, reclamos y marchas de compa\u00f1eros y vecinos. &nbsp;Todos&nbsp; so\u00f1ando &nbsp;con la aparici\u00f3n de esa compa\u00f1era,&nbsp; tan igual a ellos en problemas, esperanzas y&nbsp; dudas<\/p>\n\n\n\n<p>Nunca se investig\u00f3 en la familia. &nbsp;O a lo mejor s\u00ed, pero creyendo que las &nbsp;cosas se arreglar\u00edan solas cuando a Claudia &nbsp;se \u201cle pase\u201d, aquello que le pasaba.<\/p>\n\n\n\n<p>Pas\u00f3 el tiempo sin noticias, hasta que &nbsp;llega la orden:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 Hay que aclarar lo de Claudia D\u00edaz.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfHabr\u00e1 sido porque las marchas molestaban? \u00bfAlguien habr\u00e1 tenido un abrupto ataque de justicia y verdad?<\/p>\n\n\n\n<p>All\u00ed apareci\u00f3 el recuerdo de aquella caminata&nbsp; vespertina&nbsp; y&nbsp; primaveral, desde el colegio a la casa. Y tambi\u00e9n, &nbsp;el nombre de Nelson Que&nbsp; fue a &nbsp;la c\u00e1rcel porque urg\u00eda una explicaci\u00f3n a la ausencia de Claudia.<\/p>\n\n\n\n<p>Y Nelson, dej\u00f3&nbsp; de so\u00f1ar romances y&nbsp; trabajo, para comenzar a so\u00f1ar con justicia, con polic\u00edas que encuentren la verdad. A so\u00f1ar con recuperar su preciada libertad, con respirar aire sin paredes.<\/p>\n\n\n\n<p>La incapacidad para investigar se tradujo en&nbsp; capacidad para culpar. &nbsp;Y Nelson recibi\u00f3 la culpa: &nbsp;\u00e9l sab\u00eda qu\u00e9 hab\u00eda pasado, \u00e9l&nbsp; era el responsable de todo. Y como no hab\u00eda modo de aclarar la cosa, la capacidad de culpar pas\u00f3 a la de hacer confesar, a la triste capacidad de pegar y &nbsp;torturar.<\/p>\n\n\n\n<p>Nunca dej\u00f3 de so\u00f1ar pero \u2026 \u00a1 c\u00f3mo cambiaron sus sue\u00f1os! No es lo mismo so\u00f1ar en libertad, que so\u00f1ar encerrado, lejos de los suyos. Sue\u00f1os dif\u00edciles los &nbsp;de&nbsp; verdad y &nbsp;justicia.<\/p>\n\n\n\n<p>El juez Ochoa tambi\u00e9n so\u00f1aba. Con resolver &nbsp;un caso &nbsp;importante. &nbsp;Con quedar bien con el poder. Con &nbsp;fama, premios y honores.&nbsp; Sab\u00eda c\u00f3mo concretarlos y no le hac\u00eda asco a ninguna &nbsp;forma. Porque la exigencia de que se aclare todo, le permit\u00eda usar herramientas que pese a todo lo recientemente &nbsp;vivido en la Patria, &nbsp;todav\u00eda estaban disponibles. Tambi\u00e9n los ejecutores.<\/p>\n\n\n\n<p>Chocaron los sue\u00f1os de justicia de Nelson, con los sue\u00f1os de poder del juez. Los de Nelson s\u00f3lo ten\u00edan la fuerza de la verdad. Los otros la fuerza bruta. Y \u00e9sta gan\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Los sue\u00f1os de verdad y justicia de Nelson cayeron por la tortura&nbsp; ciega y &nbsp;despiadada. De la tortura ordenada, tolerada y hasta participada por el juez.<\/p>\n\n\n\n<p>Nelson comenz\u00f3 a so\u00f1ar con menos dolor, con un poco de descanso, al precio que fuera. Y el precio fue firmar lo que le dieron, una confesi\u00f3n novelesca de hechos que nunca la Polic\u00eda y el juez pudieron comprobar en los rid\u00edculos operativos que montaron para encontrar las inexistentes&nbsp; pruebas de lo que ellos hab\u00edan inventado: muerte por&nbsp; un aborto hecho a instancias de Nelson por una enfermera y otros m\u00e1s. De esa supuesta muerte de Claudia, el culpable era Nelson.<\/p>\n\n\n\n<p>Nada se encontr\u00f3, pero nada &nbsp;import\u00f3. Nelson a la c\u00e1rcel. M\u00e1s torturas,&nbsp; m\u00e1s&nbsp; padecimientos, el contagio de &nbsp;esa enfermedad que sacude al mundo. Ninguna prueba, s\u00f3lo c\u00e1rcel. M\u00e1s tarde, ante la falta de pruebas, una libertad acotada porque era un hombre marcado en &nbsp;una sociedad adormecida y que s\u00f3lo ve\u00eda lo que le hac\u00edan ver.<\/p>\n\n\n\n<p>En libertad, pero \u00bfun hombre libre? No,&nbsp; porque nadie es libre cuando se le destruye la honra, cuando sus sue\u00f1os mueren en una pesadilla tejida por quienes deb\u00edan protegerlo tanto a \u00e9l, como a Claudia.<\/p>\n\n\n\n<p>Y cayeron los sue\u00f1os de los supuestos c\u00f3mplices de Nelson. Una enfermera,&nbsp; su hija y un amigo. &nbsp;Sin sus trabajos, tambi\u00e9n marcados ante la sociedad.&nbsp; &nbsp;No tuvieron las torturas con que se ensa\u00f1aron con Nelson, pero tambi\u00e9n sus planes&nbsp; murieron en esta ignorante incapacidad para buscar la verdad.<\/p>\n\n\n\n<p>Pas\u00f3 el tiempo y Claudia apareci\u00f3, en San Juan, en pareja y con hijos. Dijo no saber nada de los suyos ac\u00e1. Dijo no saber nada de lo que hab\u00eda pasado, de lo que le hab\u00edan hecho a Nelson. Simplemente se fue para no ser golpeada. Hizo dedo y lleg\u00f3 a Caucete donde hizo otra vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Por primera vez desde aquel octubre del \u201989 un sue\u00f1o de Nelson se concret\u00f3, el de la verdad&nbsp; que lleg\u00f3 no de la mano de los hombres, sino&nbsp; porque \u00e9l lo merec\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras la verdad &nbsp;nuevamente a cambiar&nbsp; de &nbsp;sue\u00f1os. Ya no pod\u00eda trabajar. Las torturas y la enfermedad hab\u00edan hecho lo suyo. &nbsp;Deb\u00eda acostumbrarse a depender de aquellos que pod\u00edan darle una mano. Sus padres, sus hermanos y unos pocos m\u00e1s. Pese a la aparici\u00f3n de Claud\u00eda, segu\u00eda siendo discriminado como un mal recuerdo.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora Nelson so\u00f1aba con&nbsp; una justicia &nbsp;integral. Que limpiara su nombre, que se disculparan, que se arrepintiesen, con &nbsp;tener acceso a la salud, a una reparaci\u00f3n econ\u00f3mica que le permita enfrentar un poco mejor ese futuro que el Estado le hab\u00eda destruido.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuevamente pasaron los a\u00f1os, en la pobreza, dependiendo de otros. Debiendo pelear mucho hasta para recuperar una casa, lo \u00fanico que hab\u00eda logrado y que le fue usurpada por punteros barriales.<\/p>\n\n\n\n<p>Los sue\u00f1os de aquel &nbsp;joven de 1989 quedaron destrozados por la acci\u00f3n impune de los responsables de la seguridad y la justicia.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora, hombre maduro, solo espera una m\u00ednima expresi\u00f3n de justicia a trav\u00e9s de una indemnizaci\u00f3n.&nbsp; Lo menos que cabe esperar.&nbsp; Hasta que lleg\u00f3 la sentencia favorable por la que el Gobierno deb\u00eda pagarle una suma, no la que merec\u00eda tanto padecer (\u00a1Qui\u00e9n puede precisar ese monto!), &nbsp;pero al fin se le reconoc\u00eda raz\u00f3n en todo lo que hab\u00eda dicho.<\/p>\n\n\n\n<p>La plata no hace a un hombre. Nelson no la necesit\u00f3 para demostrarnos su hombr\u00eda de bien, su valent\u00eda, sus ganas de pelear por la vida, por la raz\u00f3n. Pero con ella, ahora podr\u00eda hacer algo que le permita afrontar mejor el porvenir.<\/p>\n\n\n\n<p>Y nuevamente el sue\u00f1o cae en pedazos. Porque la justicia manda una reparaci\u00f3n econ\u00f3mica, pero el gobierno la niega, tira culpas para otro lado, se declara en emergencia. &nbsp;Yo no fui, les hace decir a sus abogados. Fue la justicia la que encarcel\u00f3 a Nelson,&nbsp; que ella pague.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero\u2026 \u00bfy la polic\u00eda que no supo investigar pero s\u00ed torturar? \u00bfY el gobernador y los ministros que miraron para otro lado? \u00bfY los legisladores que rechazaron el juri al juez?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfEs que nadie fue? \u00bfEs que Nelson invent\u00f3 todo?<\/p>\n\n\n\n<p>No, fue el Estado Provincial en pleno: Gobierno, Justicia y legisladores. Pero nadie se hace cargo.<\/p>\n\n\n\n<p>Esos se\u00f1ores deben atender sus campos, hacer sus mansiones, cambiar sus autos, elegir en qu\u00e9 moneda extranjera hacer sus inversiones.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQui\u00e9n es Nelson Madaffs para ellos? Un perejil que se comi\u00f3 un garr\u00f3n, pero ya est\u00e1, ya pas\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Nelson sigue pele\u00e1ndole a la pobreza con la misma entereza de siempre. Siempre so\u00f1ando, y siempre viendo como esos sue\u00f1os caen destrozados por la maldad de un sistema perverso s\u00f3lo orientado a acumular poder, riqueza e impunidad para seguir haciendo lo mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 todo esto de los sue\u00f1os?<\/p>\n\n\n\n<p>Porque Nelson comenz\u00f3 sus sue\u00f1os con el gobierno de Adolfo Rodr\u00edguez S\u00e1a.&nbsp; Tambi\u00e9n con \u00e9l sufri\u00f3 la c\u00e1rcel, la tortura, la discriminaci\u00f3n y el olvido.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora es el gobierno de Alberto Rodr\u00edguez S\u00e1a el que niega el pago de &nbsp;una indemnizaci\u00f3n ordenada por la justicia. Es la justicia de este gobierno la que no resuelve la inconstitucionalidad de una ley en la que se escuda el Gobierno.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 todo esto?<\/p>\n\n\n\n<p>Porque hoy tres de junio de 2011, Alberto Rodr\u00edguez S\u00e1a&nbsp; lanz\u00f3 su candidatura a Presidente de la Naci\u00f3n, hablando de sue\u00f1os. De que \u00e9l nos llevar\u00eda a los argentinos a concretar nuestros sue\u00f1os.&nbsp; Hermosa propuesta, si pudiera dar&nbsp; buen ejemplo.<\/p>\n\n\n\n<p>Toda esa hojarasca declamatoria se cae ante el ejemplo de lo que la familia Rodr\u00edguez S\u00e1a gobernante en San Luis desde 1983 le hizo a Nelson Madaffs. Al matarle sus sue\u00f1os le violaron todos sus derechos.&nbsp; Los mismos que tambi\u00e9n proclam\u00f3 el candidato en su discurso.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que le hicieron a Nelson, nos lo han hecho a todos. Todos somos su hermanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Los que mataron &nbsp;los sue\u00f1os de un buen pibe, los que se ensa\u00f1an a\u00fan hoy&nbsp; con \u00e9l,&nbsp; incapaces de pedir perd\u00f3n y de intentar una m\u00ednima reparaci\u00f3n, quienes muestran tanta soberbia y maldad ante la inocencia sencilla y modesta, no tienen autoridad moral para hablarle de sue\u00f1os al pa\u00eds.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El hombre que fue torturado y encarcelado por un crimen que nunca existi\u00f3 falleci\u00f3 a los 56 a\u00f1os, tras m\u00e1s de tres d\u00e9cadas luchando contra las secuelas de una condena injusta Nelson Madaffs muri\u00f3 el viernes 6 de junio a los 56 a\u00f1os, cerrando as\u00ed una de las historias m\u00e1s dolorosas e injustas en la &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":9800,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[28],"tags":[],"class_list":["post-9799","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-investigaciones-e-informes-especiales"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/calleangosta.com\/ca\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/nadaffs.jpeg?fit=770%2C440&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/calleangosta.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9799","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/calleangosta.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/calleangosta.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/calleangosta.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/calleangosta.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9799"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/calleangosta.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9799\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9803,"href":"https:\/\/calleangosta.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9799\/revisions\/9803"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/calleangosta.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9800"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/calleangosta.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9799"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/calleangosta.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9799"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/calleangosta.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9799"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}