Lunes, 16 Mayo 2022

Gabriel Boric, el presidente de la diversidad y la pluralidad

Publicado el Sábado, 12 Marzo 2022 21:12 Escrito por

La asunción de Gabriel Boric, como presidente de Chile, elegido democráticamente, representante de una Izquierda progresista, opuesta a los postulados neoliberales, que por mucho tiempo llevan instalados en el país, desde la dictadura de Pinochet y reforzadas con el gobierno saliente, Sebastián Piñeira, acrecentando las desigualdades ya no solo coyunturales sino estructurales, ha venido a traer un aire fresco, de calma.

Este nuevo presidente representa la esperanza de un cambio, un cambio que se pidió en el estallido social del 2019, que derivó en un proyecto de reforma constitucional, recordemos que la constitución chilena es herencia de la dictadura de Pinochet, en la cual muchas de estas profundas desigualdades sociales y económicas son amparadas en cierta forma por esta constitución.

Boric tiene un gran desafío frente a esta “época de cambios” que demanda su pueblo. Hasta el momento ha dado indicios de ello, con la formación de su ministerio, plural y diverso. Ahora veremos cómo se acomoda ante un parlamento bastante heterogéneo, con una derecha muy conservadora, cómo demuestra su capacidad de liderazgo y construcción de consensos y apoyos para poder llevar adelante su agenda de gobierno.

Algo para tener en cuenta, es que, si bien él no tiene injerencia en la Convención Constituyente, se le ha pedido neutralidad, el texto una vez terminado, se va a someter a un plebiscito por el sí o por el no y esto impactará directamente en su gobierno, es muy importante tanto para él como para su gobierno que este texto se reforme, le será de una gran ayuda a sus cambios políticos.

Como reto externo, es el conflicto armado Rusia-Ucrania, que tendrá sus efectos y consecuencias, la principal es que esto podría impactar fuertemente en un elevado precio del petróleo en un país que no produce crudo, en un mundo globalizado es imposible evadirlas, por lo tanto, para Gabriel Boric los desafíos internos como externos son muchos y habrá que ver cómo responde a ellos, por un lado, las demandas de su pueblo y por el otro cómo se para frente al mundo.

Boric necesita mostrar otras formas de hacer política y de entender el rol del Estado, la sociedad, las relaciones de género y las desigualdades.

Hasta el momento genera muchas expectativas esa idea de “colectivo de gobierno”, que entiende la necesidad de inclusión de nuevas identidades y colectivos ciudadanos en la toma de decisiones y la demanda de mayor horizontalidad en las relaciones de poder, que hace años y sobre todo desde octubre del 2019 que Chile lo viene reclamando.

Su forma de ser y entender la política, de hacer política, de lo que Chile viene acostumbrado a ver, parece ser distinta. Hay que ver cómo es ahora en el gobierno, con el poder real, si va a poder construir un liderazgo de izquierda más moderno, más moderado, de acercamiento de los extremos y que derive en más polarización.

Las miradas no solo del pueblo chileno sino también de la izquierda latinoamericana, estarán atentos a lo que suceda en Chile estos próximos cuatro años.

Cuando más arriba hacía referencia a desafíos internos, uno de ellos es recordar cómo llega Boric al gobierno, y es por el apoyo de una coalición de partidos heterogéneos, donde es casi seguro que no faltaran los momentos de tensiones y conflictos internos.

Otra cosa que hizo este nuevo presidente fue moderar el discurso en la segunda vuelta para distinguirse de su oponente de ultraderecha Kast, mejoró también su relación con la ex concertación y algo que lo ayudó bastante fue que dejó claro de manera explícita que, “los cambios serian graduales” de esta forma, calmó al sector empresarial.

Siguiendo con los desafíos internos, el mal llamado “conflicto mapuche”, como él hizo referencia en su primer discurso presidencial, un conflicto centenario, con los pueblos originarios del sur, donde estos últimos años la violencia ha ascendido, producto de la tensa y violenta relación del pueblo con el Estado. Donde tiene como prioridad cambiar las formas de actuar y relacionarse el Estado con ellos, tratando de no causar más división sino de buscar el dialogo y el consenso y sobre todo el reconocimiento de sus derechos y sus tierras.

La crisis migratoria norte, es decir, el aumento masivo de migrantes a Chile, lo que le representa, por un lado, la agenda de seguridad y por el otro, los derechos humanos de los migrantes, deberá encontrar el justo equilibrio en este tema.

Sin olvidar que Boric recibe un país con serios problemas económicos, agudizados con la pandemia mundial, un presupuesto fiscal ajustado donde tendrá poco margen para satisfacer las demandas sociales, donde el gran desafío es saber administrar las arcas fiscales con eficacia. Generar confianza con el empresariado para recuperar la inversión y reactivar la economía.

Por último, la ya mencionada pandemia que no solo provocó más problemas económicos, sociales, sino que aún no ha terminado en Chile, han aumentado los casos y las muertes, por lo tanto, otro reto es manejar la crisis sanitaria de la mejor manera, el regreso a la prespecialidad en las escuelas, sostener la política de vacunación que lideró con éxito el presidente saliente.

En fin, los que seguimos su discurso de asunción hemos podido escuchar que estas son sus prioridades por el momento, que reconoce estos retos, lo que genera un buen augurio de que está escuchando a su pueblo, haciendo una lectura de la realidad. Ahora nos queda desearle el mayor de los éxitos no solo para él sino también a su pueblo.

 

 

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