Caída repentina de piedras sacudió a San Luis

Una noche inesperada se transformó en minutos de tensión cuando, pasadas las 23:15 del viernes, una lluvia de piedras de gran tamaño cayó sobre la ciudad de San Luis y zonas aledañas. Lo que comenzó como un simple temporal sorprendente, derivó en daños visibles al arbolado urbano, frutales, viviendas y vehículos.
Según versiones recogidas en la zona del barrio Cerro de la Cruz, los “cascotes” —algunos de tamaño equivalente al de un huevo— impactaron con fuerza, provocando la rotura de vidrios, abolladuras en autos y la caída de ramas y árboles. Gran parte del arbolado quedó “pelado” tras el fenómeno, mientras muchos frutales sufrieron roturas irreparables.
Además del impacto físico sobre la ciudad, la tormenta generó alarma entre los vecinos, que salieron corriendo en busca de refugio cuando comenzaron a escucharse los golpes contra techos y calles. Las calles se llenaron de restos de piedra, ramas y demás escombros, lo que sumó al caos climático de la noche.
El temporal no fue aislado. Esta misma jornada también se registraron en distintos puntos fuertes precipitaciones, generando inundaciones en sectores bajos, y —en zonas de sierra o rurales cercanas— presencia de granizo, anegamientos y posibles daños complementarios, lo que suma al desastre climático en la región.
La combinación de agua, piedras y granizo dejó una postal de destrucción: automóviles dañados, árboles derribados, vidrios rotos, calles atestadas de escombros, y un barrio convulsionado por la sorpresa del fenómeno. Muchos vecinos compartieron imágenes y relatos cargados de miedo e incertidumbre, describiendo la tormenta como “una lluvia devastadora de piedras”.



