Violento asalto a un panadero en pleno centro: el ladrón le gatilló dos veces, pero el arma no disparó
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Héctor Pérez, encargado de una panadería en la intersección de General Paz y Lavalle, fue víctima de un violento robo este lunes por la mañana. Un delincuente le sustrajo una mochila, una riñonera y más de $400 mil en efectivo. Durante el asalto, el ladrón intentó dispararle en dos ocasiones, pero las balas no salieron.
«Acá ya han entrado varias veces a robar, pero nunca de esta manera. Antes hemos podido recuperar las cosas, pero con un arma como ayer, no», relató Pérez.
El ataque y la persecución
El hecho ocurrió a las 7:15, cuando Pérez escuchó un ruido en la cochera de la panadería. Al acercarse, vio al ladrón agachado junto a la rueda de un auto con sus pertenencias en la mano.
«Me adelanté unos pasos más y él me gatilló. No salió la bala, no sé si no tenía municiones o si Dios me protegió», expresó la víctima.
Tras el intento de disparo, el delincuente escapó a toda velocidad en dirección a la Comisaría de la Policía Federal. Pérez lo persiguió y alertó a los efectivos. En plena fuga, el ladrón se encontró con un cómplice en moto, pero al escuchar los gritos, decidió seguir corriendo.
Después de perderlo de vista, Pérez continuó su búsqueda y lo encontró oculto detrás de dos autos. El delincuente volvió a gatillarle sin éxito y, al verse acorralado, comenzó a descartar las pertenencias robadas. En ese momento, se le cayó su documento de identidad.
Identificado y en la mira de la Policía
El asaltante, que actuó a cara descubierta, fue identificado gracias a las cámaras de seguridad y al documento que dejó en la escena.
«Lo que más me importaba no era la plata, sino atraparlo. No pude evitar ir tras él, aunque ya me había disparado. Yo solo quería detenerlo», concluyó Pérez.