Dos choques y una misma conducta, huyen y dejan heridos

Villa Mercedes vuelve a quedar frente a una situación preocupante: otro conductor protagonizó un choque con una motocicleta y escapó sin asistir a las víctimas. El hecho ocurrió este domingo en Bolivia y Curchot, donde dos jóvenes de 16 y 21 años resultaron heridos. El adolescente fue trasladado inconsciente al hospital. La Policía busca un Volkswagen Fox gris que habría participado del siniestro. La gravedad no está solamente en el impacto, sino también en abandonar a quienes necesitan ayuda.
El episodio remite inevitablemente al caso de Cristian Gil, el motociclista de 22 años que fue atropellado el 4 de octubre en Chacabuco y Pueyrredón. El conductor de un Peugeot 2008 huyó y dejó al joven gravemente herido, aunque posteriormente fue identificado e imputado. Cristian recibió el alta médica después de dos semanas de internación. Dos hechos distintos, separados por pocas semanas, pero con una coincidencia alarmante: víctimas tendidas en la calle y conductores que no se detuvieron a socorrerlas. La reiteración obliga a preguntarse qué está pasando con la responsabilidad vial y el respeto por la vida en la ciudad.
A esta problemática se suma otra cuestión que exige atención: el consumo de alcohol al volante durante los fines de semana. Aunque no hay información que permita afirmar que los conductores involucrados en estos dos accidentes estuvieran alcoholizados, los controles y la prevención deben ocupar un lugar central. Conducir después de beber multiplica los riesgos, y escapar tras provocar un choque agrava las consecuencias humanas y judiciales.
Villa Mercedes necesita controles efectivos, campañas de concientización y sanciones cuando corresponda, pero también una reflexión colectiva: ante un accidente, detenerse y pedir asistencia no es una opción moral secundaria, sino una responsabilidad básica.



