El furor de las dos ruedas: ¿Qué hacemos con las motos?

El paisaje urbano de Villa Mercedes —al igual que el de las grandes capitales del país— se ha transformado. Lo que antes era un murmullo de autos, hoy es un rugido constante de motores de baja cilindrada. Según datos de ACARA y CAFAM, el 2024 cerró con un aumento del 34% en ventas de motos 0km, tendencia que se profundizó en 2025.
Este fenómeno no es casual. En una economía donde el auto se volvió un lujo y el transporte público muchas veces no cubre las frecuencias necesarias para los barrios periféricos de nuestra ciudad (como el Complejo La Ribera o el Barrio Eva Perón), la moto aparece como la única herramienta de movilidad y, fundamentalmente, de trabajo para el sector del delivery.
La seguridad vial: Una deuda pendiente en las calles mercedinas
Sin embargo, el crecimiento del parque automotor tiene una cara trágica. A nivel nacional, los motociclistas representan el 46% de las víctimas fatales en siniestros viales. El perfil es dolorosamente conocido: hombres jóvenes de entre 15 y 34 años.
En Villa Mercedes, la situación se refleja en los ingresos diarios al Policlínico Regional «Juan Domingo Perón». Los especialistas advierten que la siniestralidad vial no solo es un problema de salud, sino de economía familiar: un joven repartidor accidentado es una familia que pierde su ingreso y se sumerge en gastos médicos y legales.
El dato: Muchos de estos accidentes ocurren en unidades económicas que carecen de sistemas de seguridad avanzada (como frenos ABS), vendidas en cuotas accesibles pero con estándares de protección mínimos.
El conflicto de los escapes libres: ¿Libertad o falta de respeto?
Uno de los puntos más críticos que menciona Poore —y que cualquier vecino de la Avenida Mitre o la Calle Angosta puede confirmar— es el nivel de ruido. Las motos con escapes modificados (o «libres») pueden alcanzar los 115 decibeles, superando ampliamente el umbral de daño auditivo y estrés.
A pesar de que la Ley Nacional de Tránsito 24.449 prohíbe estas modificaciones, la falta de controles efectivos (el famoso enforcement) genera una sensación de impunidad. Mientras que en ciudades como Mar del Plata o Trenque Lauquen ya se aplican ordenanzas específicas para el secuestro de caños de escape no reglamentarios, en el resto del país la fiscalización sigue siendo un desafío.

¿Hay salida? El espejo de Vietnam
El artículo destaca que el fatalismo no es la respuesta. Países como Vietnam lograron reducir un 40% su mortalidad vial aplicando:
- Controles severos de uso de casco.
- Exámenes de licencia mucho más exigentes (teóricos y prácticos).
- Sanciones reales: Multas costosas y secuestro inmediato del vehículo ante infracciones graves.
En Villa Mercedes, el desafío es político y social. Se requiere infraestructura, pero también la decisión de fiscalizar para que el derecho a circular de unos no vulnere el derecho al descanso y a la vida de otros.

Profundizando en la Siniestralidad: El Mapa del Riesgo en Villa Mercedes
Para entender la gravedad de la situación en San Luis, y particularmente en el departamento Pedernera, debemos mirar los datos de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) y los registros hospitalarios locales.
Perfil de la Siniestralidad Local
En ciudades con el diseño urbano de Villa Mercedes, el riesgo se concentra en intersecciones y avenidas de flujo rápido (como la Av. 25 de Mayo o la Av. Jorge Newbery). Los factores que elevan la mortalidad en nuestra zona son:
- Falta de uso de casco homologado: Aunque la ley es clara, el uso de cascos «tipo gorra» o mal abrochados es frecuente, lo que anula la protección en caso de impacto.
- El factor «Delivery»: La presión por los tiempos de entrega empuja a los repartidores a maniobras de riesgo, como el sobrepaso por derecha o el cruce de semáforos en amarillo/rojo.
- Deficiencias en Seguridad Activa: La mayoría de las unidades 110cc vendidas en la ciudad carecen de Frenos ABS.
$$d = \frac{v^2}{2 \cdot \mu \cdot g}$$
Donde $d$ es la distancia de frenado, $v$ la velocidad, $\mu$ el coeficiente de fricción y $g$ la gravedad. Sin sistemas de asistencia, el bloqueo de la rueda delantera en motos pequeñas es la causa principal de caídas solitarias en el pavimento mercedino.
El Costo Social y Sanitario
El Policlínico Regional Juan Domingo Perón es el receptor de la mayoría de estos incidentes. Un siniestro de moto no solo implica una vida en riesgo; genera una saturación en las unidades de terapia intensiva y deja, en muchos casos, secuelas permanentes que retiran a jóvenes de la fuerza laboral activa de la ciudad.
Referencia Bibliográfica
Este análisis se basa en el trabajo de investigación original realizado por el periodista Federico Poore para el portal Cenital.
Artículo original: «¿Qué hacemos con las motos?», por Federico Poore.
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