Condenado a 20 años de prisión: el fallo contra el profesor de básquet por abuso infantil en Villa Mercedes

El Tribunal de Villa Mercedes dictó una sentencia unánime contra Víctor Hugo Figueroa, quien fue condenado a 20 años de prisión por delitos de abuso sexual con acceso carnal reiterado y corrupción de menores, agravado por la edad de la víctima. El fallo fue emitido por los jueces Hugo Saá Petrino, Ariel Parrillis y Adriana Lucero Alfonso, quienes encontraron culpable al imputado por los hechos cometidos contra una menor de 6 años.
Una condena esperada
Tras cuatro años de espera, la familia de la víctima recibió con bronca y alivio la decisión judicial. Las pruebas presentadas durante el juicio fueron determinantes para que los magistrados dictaran la pena solicitada por la fiscalía. La investigación estableció que el condenado, entrenador de básquet oriundo de Tucumán, abusó reiteradamente de la menor durante al menos un año.
El proceso judicial incluyó la reproducción de testimonios en Cámara Gesell, el análisis de peritajes psicológicos y diversas pruebas que fueron determinantes para comprobar la culpabilidad de Figueroa.
Las contradicciones del acusado
Durante los alegatos de cierre, que comenzaron pasadas las 11 de la mañana, Figueroa tuvo la oportunidad de hablar. En su declaración final, sostuvo su inocencia y respaldó los argumentos de su defensora oficial, quien cuestionó la solidez de las pruebas en su contra. Sin embargo, la decisión del Tribunal se apoyó en evidencia contundente que demostró la responsabilidad del acusado.
El dolor de la familia y un llamado a denunciar
Los padres de la víctima atravesaron momentos de extrema dificultad durante el juicio, especialmente al escuchar nuevamente el testimonio de su hija y las declaraciones de los peritos. Tras la sentencia, expresaron su alivio y la importancia de haber obtenido justicia.
“No esperábamos menos. Quedó probado que es un degenerado. En septiembre del año pasado levantó la mano y dijo ‘soy culpable de todo’, y hoy dice que es inocente. Sí sos culpable”, expresó el padre.
Por su parte, la madre destacó el apoyo recibido durante el proceso judicial y aprovechó la oportunidad para alentar a otras víctimas a denunciar. “A quienes pasan por esto, que no tengan miedo, que hablen, que denuncien y que sigan sus causas. El condenado era un amigo de toda la vida, alguien en quien confiábamos. Me costó mucho tomar la decisión de denunciar, pero hoy sabemos que hicimos lo correcto”, afirmó.
La sentencia marca un precedente en la lucha contra los abusos infantiles en la región y refuerza el llamado a la denuncia y la búsqueda de justicia para las víctimas.