Poggi anuncia aumentos, pero San Luis sigue lejos de las respuestas que reclama la crisis

El gobernador Claudio Poggi anunció una nueva pauta salarial para los empleados públicos de San Luis que contempla una suma fija no remunerativa de $100.000 mensuales desde noviembre, un bono de fin de año de $500.000 y la eliminación de la categoría F, además de completar el 30% de aumento acumulado hasta octubre. Desde el Gobierno provincial presentan el paquete como un incremento anual del 37%, por encima de la inflación estimada para 2026.
El problema aparece cuando los números se comparan con otras provincias y con el costo real de vida. Santiago del Estero, por ejemplo, estableció a comienzos de año un aumento del 42,4% sobre el salario básico, fijó un piso salarial de $1.130.000 y mantuvo un esquema de bonos durante el año. Para el cierre de 2026, además, dispuso un bono de $2.400.000, pagado en tres cuotas de $800.000. La diferencia con los $500.000 anunciados en San Luis no es un detalle: muestra dos concepciones diferentes sobre el rol del salario público como herramienta de protección del ingreso y de sostenimiento del consumo.
El anuncio de Poggi también debe ser leído en el contexto económico nacional que atraviesa San Luis. Aunque la inflación se desaceleró —el IPC marcó 1,7% en agosto— los precios acumularon 21,3% en los primeros ocho meses del año y la actividad económica mostró una caída interanual del 1,4% en julio, con retrocesos particularmente fuertes en comercio e industria. En una provincia donde el consumo interno tiene un peso decisivo, resulta difícil separar la situación salarial del rumbo económico nacional que el propio Poggi acompaña políticamente: ajuste del gasto, menor obra pública y un mercado interno debilitado.
Por eso, los $100.000 mensuales y el bono de $500.000 pueden significar un alivio inmediato, pero aparecen insuficientes frente a una economía que necesita recuperar poder adquisitivo y consumo. La comparación con Santiago del Estero deja expuesta la discusión de fondo: mientras otras administraciones utilizan salarios, bonos y obra pública para intentar sostener el movimiento económico, San Luis parece limitarse a administrar la pérdida de poder de compra producida por un modelo nacional que Poggi respalda. El anuncio podrá mejorar diciembre; difícilmente alcance para reactivar una economía sanluiseña que necesita bastante más que un bono para volver a ponerse en marcha.



