Alberto endureció su mensaje a Adolfo y reabre la disputa del peronismo puntano

El presidente del Partido Justicialista de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, volvió a tensar la interna del peronismo con un discurso pronunciado en Justo Daract. Allí rechazó las afirmaciones de su hermano, el exgobernador Adolfo Rodríguez Saá, y sostuvo que «nadie lo echó» del PJ, sino que decidió alejarse por voluntad propia para competir con un espacio político diferente. Al mismo tiempo, dejó abierta la posibilidad de un regreso, aunque condicionado a una explicación pública sobre aquella ruptura.
Las declaraciones se producen en un momento de reconfiguración del mapa político provincial. Con el oficialismo de Claudio Poggi consolidado en el Gobierno, el peronismo busca reorganizar su estructura y definir liderazgos de cara al proceso electoral de 2027. En ese escenario, Adolfo Rodríguez Saá aparece como una figura con capacidad de ocupar un espacio político propio, respaldado por un importante nivel de conocimiento y una trayectoria que aún conserva influencia sobre sectores del electorado y parte de la dirigencia territorial.
Sin embargo, la reconstrucción del justicialismo enfrenta obstáculos internos que exceden la histórica disputa entre los hermanos Rodríguez Saá. Diversos sectores del peronismo observan que la conducción de Anabela Lucero es uno de los factores que explica la ausencia de numerosos dirigentes que, pese a mantenerse identificados con el PJ, hoy permanecen alejados de la estructura partidaria. Esa situación dificulta la conformación de un frente amplio capaz de contener a los distintos sectores del movimiento y recuperar volumen político en la provincia.
En ese contexto, el discurso de Alberto también tuvo destinatarios concretos. Además de cuestionar a Adolfo por su alejamiento del partido, apuntó contra quienes acompañaron políticamente al gobernador Poggi, entre ellos el intendente de Villa Mercedes, Maximiliano Frontera, a quienes calificó de haber abandonado al justicialismo. La disputa interna deja en evidencia que, mientras el PJ intenta reorganizarse, el escenario opositor aún busca definir quiénes ocuparán los espacios de representación y liderazgo de cara a la próxima contienda electoral.



