Ni tibios ni cobardes

En eso se ha transformado hoy la dirigencia política. El Pueblo argentino no es responsable de haber votado uno u otro gobierno por la esperanza de una vida mejor, pero las promesas fueron mentiras. Sueños prometidos y no cumplidos.
“Puesto que eres tibio, y no frio ni caliente, te vomitaré de mi boca”
Apocalipsis 3,16
Hay un discurso de los que sirven a un señor, y en realidad sirven a otro. Es la mentira para engañar a quienes representan y servir a otros intereses para los propios intereses. Se demuestra fácilmente: Se dice una cosa y se hace otra. Se niegan -o de eso no se habla– de alianzas que oprimen y perjudican al Pueblo, pero se justifican en función de un presunto bien o futuro mejor para una realidad local o contextual. O que las condiciones generales no afectan a las particulares. Pero el amigo de mi enemigo no puede ser mi amigo. El presente actual es el futuro real.
¿Es lícito, a nuestra dignidad humana, para el Pueblo, para los trabajadores, ser convidados de piedra en el gran festín decadente de los “inmorales que nos han igualau”, del saqueo escandaloso de los que se hacen cada vez más ricos con nuestro trabajo, de los impuestos que nos cobran, de los remedios que nos niegan, de los salarios estancados, de la indefensión ante la delincuencia y de la entrega del País al extranjero?
El Sistema Representativo, Republicano y Federal de nuestro País se ha vuelto tan decrépito, degenerado y corrupto, que no hay verdadera República, ni Federalismo ni Representatividad; se engrilló a la Democracia sujetándola a los intereses de unos pocos. No hay auténtica democracia. Se judicializa la protesta, se extorsiona a las Provincias y amordaza a la Prensa. Y sin democracia, no hay Justicia Social, porque es ésta la única quien la sostiene y consolida.
El máximo organismo con Poder soberano, y el que debe decidir en base a los mandatos populares de legislar con justicia, virtud y defensa de la Patria, único y exclusivamente es el Congreso de la Nación. Al Poder Ejecutivo le corresponde aplicar las leyes y al Judicial garantizar su aplicación en base a la Constitución. Sin embargo…
Tenemos un Poder Legislativo lleno de cobardes, que mira para otro lado sin asumir su responsabilidad de Poder, pusilánime y sujeto vergonzosamente a venderse por dinero y cargos, obsecuente a caudillos provinciales que especulan por sus propios intereses, o a intereses corporativos, y ninguno de los que están allí -salvo singulares y valientes excepciones- es digno de representar al Pueblo. Porque están allí para representar al Pueblo y no al presidente, no a las Corporaciones, ni a sus Gobernadores o padrinos políticos…
El Artículo 29 de la Constitución Nacional prohíbe al Congreso Nacional y a las Legislaturas Provinciales, otorgarles facultades extraordinarias o la suma del Poder Público al Ejecutivo Nacional y a los Gobernadores, porque conceder poderes que pongan en riesgo la vida, el honor o la fortuna de los argentinos a merced de un gobierno, es un acto de nulidad insanable; y los que formulen, consientan o firmen estos actos, asumen la responsabilidad y son considerados según la Constitución “infames traidores a la Patria”. Igualmente, el Artículo 119, que define como traición tomar las armas contra la Nación o unirse a sus enemigos con ayuda o socorro.
Vemos que se ha atentado contra la Constitución, pero existen muchos actos y leyes también de nulidad absoluta. ¿Y dónde está el Juicio Político? Si el Congreso Nacional no reacciona, indudablemente también será responsable por omisión. Absolutamente todos los congresistas que lo componen. ¿Habrá que exigir un referéndum? ¿O que se vayan todos? ¿Quiénes lo harán? ¿Las asambleas populares, los sindicatos?
La Central Obrera cuando llama al Paro General, los trabajadores y la población en general responden masivamente. Ninguna institución convoca tanto como la CGT. Pero llaman al Paro cuando la movilización popular es crítica y peligrosa para ellos. Hoy, van a la cola de las exigencias populares, porque no se ponen al frente cuando la coyuntura exige que sean los primeros en asumir la defensa de los trabajadores. Siempre atrás, y cuando no más remedio. Ni sus similares de la CTA de los Trabajadores, de la CTA Autónoma, del Frente de Sindicatos Unidos y algunos Gremios que resisten históricamente como el ATE, convocan del mismo modo que la CGT. No obstante, ello no significa pérdida de legitimidad, aunque la vuelve vulnerable al autoritarismo de Gobierno. ¿No es hora de tomar el toro por las astas? ¿Cuándo la CGT defenderá a los trabajadores y dejará de hacerle el juego al gobierno y a un sistema judicial cuestionado? Si la Justicia no es garantía para la población, no tiene sentido acudir a ella; ejemplo de sobra tiene con la reciente intervención a la UOM. La Central Obrera debe dejar su doble cara, porque no se puede servir a dos señores; o se sirve a los Trabajadores, o al Gobierno que los oprime.
Respecto a los Partidos Políticos, la mayoría están cooptados por la Burocracia Política; o sea, los mismos de siempre, la frívola “rosca” y la ausencia democrática. En todo el País ocurre igual. Y la situación política de San Luis, es similar a la de muchas provincias. ¿Quiénes van a creerles a los mismos dirigentes que han defeccionado infinidad de veces de los principios que decían defender cayendo en la partidocracia liberal, olvidándose de la gente?
En San Luis, en el caso del Peronismo -extensivo a un sector del radicalismo y del progresismo- en tanto no renuncien absolutamente a todos los cargos partidarios y electorales -lo más difícil pero saludable para recuperar credibilidad- sujetándose a las decisiones de la población y arriesgándose a confrontar, debatir y aceptar a los dirigentes que surjan de asambleas públicas, abiertas e inclusivas, de ninguna manera podrán revertir la pendiente de fracasos electorales, la ausencia de juventud militante, la escasa participación popular y la carencia proyectos superadores.
No es con plata, ni con promesas de cargos y trabajo, tampoco de propaganda y crítica destructiva por las Redes Sociales, y mucho menos con “padrinazgos” partidarios con que se gana una elección. Es inmoral referenciarse por el odio al Otro. Y más inmoral promoverlo desde responsabilidades políticas. Se construye el Poder con organización y movilización, acompañando a las personas en sus exigencias básicas para la vida digna. Pero a esto, ¿lo comprende la dirigencia política? ¿saldrá de su colmena elitista, refugiándose en sus propias representaciones mentales? El tren de la Historia pasa por otros rieles.
Ante las próximas elecciones del 2027, se observa a dirigentes políticos, autodirigentes, gente con necesidades y oportunistas, reunirse alrededor de “padrinos” (o vendedores de ilusiones, que siempre se reinventan) como moscas a la miel. No es el camino. Tampoco la salida a la crisis. ¿Esperar algo bueno de dirigentes y autodirigentes con mentalidad burguesa, que terminan defeccionando y transigiendo por intereses, aunque sea de origen humilde? También es hora de rechazar a dirigentes millonarios o a los que se han enriquecido con la función pública, que nunca fueron servidores honestos con el Pueblo.
El gobierno no escucha a la gente. Ignora a la que se moviliza en la calle, en los portones de las fábricas, en la puerta de los empleos públicos…No hay sensibilidad para el sufrimiento de largas e interminables colas y a veces trasnochadas para atenderse en hospitales y no conseguir turnos, o allá a lo lejos. Igual y peor los que no pueden pagar los remedios que necesitan, o el alimento diario, y tienen que elegir entre comer o sanarse. Y los políticos… unos, con los bolsillos llenos a cambio de aprobar leyes; otros, buscando gobernar para hacer negocios, pero todos, todos, insensibles al sentir y al vivir de la gente.
Si se quiere cambiar esta situación perversa que nos quita dignidad, los Partidos Políticos se han vuelto inútiles; ni conviene asistir a reuniones de los mismos de siempre. Son soldados de la Burocracia Política. Hay que ser tajantes y signo de contradicción con ellos. Ya fueron. Sus dirigentes son parte y consecuencia de las crisis de abandono al Pueblo. Tampoco escuchar discursos remanidos de glorias pasadas, odio al adversario, promesas que no cumplirán. Sus acciones demostraron lo que son. Es preferible reunirse con vecinos, compañeros, familiares y debatir, deliberar y decidir, sobre la situación que viven todos en cada contexto y organizarse para una vida y gobierno dignos. Si permisos, sin estructuras impuestas, en asambleas que permitan a todos expresarse y organizarse. Por su cuenta. Caminar hacia múltiples encuentros para construir la verdadera Democracia, la de la vigencia del Derecho, la de la penalización de los que deberían avergonzarse y rendir cuentas de la decadencia a que han llevado a los Municipios, a las Provincias y a la Nación. Verdad y Justicia, en suma.
“No hay más lugar para ser tibio. Los que niegan la memoria, tienen un solo objetivo: repetir la Historia”
Victoria Montenegro



